Internet gana terreno rápidamente a las revistas médicas

 

Hasta hace apenas unos años los científicos se peleaban –y pagaban- por lograr que alguna revista médica especializada acogiera sus trabajos a fin de poder divulgarlos. Hoy eso empieza a cambiar y cada vez más prefieren publicarlos directamente en Internet. De hecho se ha comprobado que en el año 2005 casi uno de cada tres investigadores publicó sus trabajos en las revistas on-line de acceso gratuito. Claro que hay ya más de 1.000 en la red.
Así lo recoge el informe CIBER tras efectuar una encuesta que hizo el pasado mes de julio a más de 5.500 responsables de grupos de investigación que habían publicado en alguna revista científica de prestigio el año pasado. Y el 30% reconoció haberlo hecho. Lo llamativo es que en el 2004 también hicieron una similar –aunque solo a 3.700 científicos- y ese porcentaje apenas llegaba al 18%. Eso sí, ese sistema lo usan preferentemente los científicos de África, Asia y Europa Oriental mientras en Estados Unidos y Europa Occidental el número es mucho menor.
El informe no da la razón pero es obvia: los científicos orientales no gozan aún –en general- del suficiente prestigio en Occidente y las revistas no les dan cabida fácilmente. Por otra parte para publicar en ellas hay que pagar –son un negocio y no organizaciones filantrópicas, no lo olvidemos- lo mismo que para leerlo (hay que estar suscrito a ellas para acceder a él). En cambio en Internet no se paga ni por publicarlos ni por leerlos.
La supervivencia de la mayoría de las publicaciones científicas tradicionales en papel está pues en peligro. Y, por tanto, el control que sobre ellas ejerce la gran industria. Lo que algunos intentar evitar alegando que si el material que se publica no es revisado previamente por paneles de expertos como hasta ahora “será difícil separar el grano de la paja”. Como si lo que se publica hoy en las revistas científicas dependiera de su importancia y calidad en lugar de hacerse por razones estrictamente económicas. Porque, a ver, ¿cuántos trabajos publicados en ellas en los últimos 25 años han dado lugar en el ámbito de la salud a un fármaco o una terapia que haya servido para curar alguna patología? Lo ignoramos. Nosotros no conocemos ni uno.