Inventan una píldora para que quienes consumen fármacos no se olviden de ingerirlos 

La compañía estadounidense Proteus Biomedical y la farmacéutica británica Lloydspharmacy han anunciado que después del próximo verano sacarán al mercado lo que denominan un “producto digital para la salud”, expresión con la que designan unas píldoras bautizadas como Helius en cuyo interior hay unos minúsculos microchips –por eso las denominan “inteligentes”- cuyo objetivo es controlar si los enfermos se toman adecuadamente sus medicinas. Es decir, qué y cuántas medicinas han tomado y cuándo. Y no sólo eso: permite controlar el ritmo cardiaco, la respiración y la temperatura del enfermo.
Según los inventores está sobre todo pensada para las personas con patologías crónicas a las que se convence para que ingieran muchos medicamentos varias veces al día. Según explican los microchips captan la información y la envían a un parche que se coloca en la piel del paciente -que incluye una minibatería flexible y un chip- y éste la vuelve a mandar vía bluetooth al móvil de la persona que está a cargo del enfermo. Dicen que para garantizar la “eficacia” de los tratamientos pero todo indica que en realidad es sólo para asegurarse de que los enfermos consumen todos los que se les mandan y así vender más ya que ningún fármaco cura nada.
Los microchips -más pequeños que un grano de arena- son unos sensores -bautizados como Ingestible event markers– que pueden incorporarse a cualquier fármaco durante el proceso de elaboración. Y son activados al obtener la energía que necesitan de la reacción que producen el cobre y el magnesio que contiene la píldora cuando entran en contacto con los ácidos del estómago.
Lamentable. Sobre todo si las señales electromagnéticas de los microchips pueden interferir en el ADN celular y dañarlo pero de esa posibilidad no se dice ni una palabra. En fin, cualquier día nos van a empezar a introducir microchips a todos sin avisarnos–por ejemplo con la comida- a fin de tenernos bien controlados. Es cuestión de tiempo.