Investigadores belgas diseñan un ojo artificial 

Un equipo de investigación de la Universidad Católica de Lovaina ha desarrollado un ojo artificial que permitirá ver a personas que quedaron ciegas. Se trata de una cámara colocada bajo la piel -junto a la oreja- que, conectada al nervio óptico, emite señales radioeléctricas del mismo modo que el tubo de un televisor. El mecanismo no estimula el cerebro sino que actúa directamente con electrodos sobre el nervio óptico.
Previsto su implante en una paciente en los próximos meses aún no se sabe su real efectividad. Si la rapidez de formación de las imágenes permite que puedan evitar los obstáculos, el equipo planea tres implantes más en agosto.
El experimento sólo es posible en personas que hayan perdido la vista y no en ciegos de nacimiento.