Investigan a Johnson & Johnson

por irregularidades con uno de sus fármacos 

El Departamento de Justicia norteamericano y la FDA -organismo encargado del control de los medicamentos en EEUU- decidieron en julio pasado investigar a la farmacéutica Johnson & Jonson por problemas de salud ocasionados por Eprex, un fármaco que se usa para aumentar los niveles de glóbulos rojos en pacientes de diálisis así como para combatir la anemia provocada por la quimioterapia. Y es que cada vez más pacientes desarrollan aplasia pura de serie roja tras tomarlo, enfermedad por la que el organismo pierde su capacidad de generar glóbulos rojos de forma que el paciente depende de las transfusiones para sobrevivir.
La investigación se abrió tras la denuncia de un antiguo empleado que acusa a la empresa de obligarle a falsificar documentos para ocultar errores en la manufactura del producto y de haber seguido comercializándolo aunque las alarmas señalaban que los niveles de dióxido de carbono, acidez en la fermentación, conductividad del agua e incluso humedad estaban fuera de los límites permitidos. La empresa niega las acusaciones y se defiende diciendo que despidió a ese empleado por “comportamiento deshonesto”. Eprex es el nombre comercial de eritroproyetina (EPO), una proteína humana capaz de estimular la producción de glóbulos rojos