Joan Massagué pone en entredicho que las metástasis se deban a mutaciones anómalas

Un amplio equipo de investigadores del Instituto Sloan Kettering -centro de investigación del neoyorquino Sloan Kettering Cancer Center– que dirige el farmacéutico y bioquímico español Joan Massagué ha descubierto -y así lo ha publicado en Nature Cancer- que “las metástasis están causadas por células tumorales que actúan como células madre regenerativas” agregando de forma herética: “Olvidémonos de las mutaciones que causan metástasis; no hay muchas. Tal vez ninguna”. Niegan en suma que las células se malignicen por mutaciones genéticas anómalas -como llevan tanto tiempo afirmando los oncólogos- sino a causa de la activación de una proteína transmembrana -la L1- que codifica el gen L1CAM y utiliza el organismo para unir diferentes tipos de células.

Es simple: la mera separación traumática de células que están normalmente unidas activa en ellas el gen L1CAM para producir proteínas L1 y volver a unirse. Se trata pues de una proteína que solo se activa cuando hay heridas que cerrar. En las células sanas, por tanto, el gen L1CAM que las activa está inactivo.

Pues bien, resulta que en las células cancerosas -de todo tipo- ese gen está «encendido» y está activada la producción de proteínas L1 convirtiéndolas en células agresivas y resistentes que tras desplazarse por el organismo a través de las venas y capilares así como de la linfa se adhieren a las células sanas de tejidos y órganos distantes. Está constatado que pueden llegar incluso al cerebro atravesando la barrera hematoencefálica si las defensas del sistema inmune no las destruyen antes, algo que afortunadamente logra deshaciéndose de más del 99%.

Las proteínas L1 no se expresan pues en las células de los tejidos sanos -allí donde existe homeostasis- salvo que haya que cerrar una herida interna. Y eso suele acaecer solo cuando el tejido está alterado, como pasa a veces por ejemplo cuando se sufre una colitis. Todo esto se sabe desde hace tiempo pues ya ha habido equipos de investigación que han intentado inhibir con anticuerpos la producción de las proteínas L1 -se ha probado en ratones- a fin de intentar impedir así la migración de las células cancerosas.

Cabe añadir que el equipo de Massagué averiguaría luego en un modelo de ratón que la presencia de las L1 no es imprescindible para inducir un tumor pero que sin ellas no hay metástasis y eso le ha hecho concluir que las células madre que forman los tumores primarios deben ser diferentes de las que forman las metástasis.