José Ramón Llorente, declarado inocente de todas las acusaciones

La cacería social, política y -sobre todo- mediática emprendida contra José Ramón Llorente -Presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular (SENO)- que encabezaron Julián Rodríguez Giner, la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas que él mismo fundó, los autodenominados “escépticos” y algunos periodistas carentes de ética y principios de varios grandes medios de comunicación ha llegado a su fin con un verdadero descalabro judicial para quienes quisieron convertir este caso en un juicio global contra las medicinas complementarias y alternativas.

Como nuestros lectores habituales saben bien Llorente fue sometido durante meses a escarnio público, difamación y escraches callejeros después de que el padre del joven Mario Rodríguez, fallecido el 3 de julio de 2013 en el Hospital Arnau de Villanova como consecuencia de una leucemia linfoblástica aguda, le acusara de intrusismo profesional y de haber inducido a su hijo a dejar la quimioterapia provocando ello su muerte. Acusaciones de las que algunos periodistas se hicieron eco sin siquiera explicar a sus lectores que había sido ya absuelto de ello en los tribunales ¡dos veces! Eso lo ocultó la mayoría transgrediendo todos los principios de la ética periodística. Como ocultaron los testimonios de quienes -como la propia madre de Mario y su tía- desmintieron las acusaciones Julián Rodríguez, personaje que durante la enfermedad de Mario estuvo ¡una sola vez! en la consulta de Llorente.

Pues bien, en resolución dictada el pasado 29 de enero de 2018 el Juzgado de Lo Penal nº 10 de Valencia declaró a Llorente inocente de los dos delitos de los que se le acusaba -intrusismo profesional y homicidio por imprudencia grave (y subsidiariamente de lesiones)- por los que Julián Rodríguez solicitaba una pena de 2 años por intrusismo, 4 años por homicidio imprudente y una indemnización de 500.000 euros (más intereses). Sin embargo la sentencia da como hechos probados –por tercera vez- que José Ramón Llorente solo le dio a Mario “determinadas pautas alimenticias a seguir y le aconsejó tomar determinados complementos alimenticios para fortalecer el organismo frente a la enfermedad y el tratamiento con quimioterapia al que iba a ser sometido; aconsejándole no obstante que no dejara dicho tratamiento así como que indicara a los médicos que le atendían en el Hospital Arnau de Villanova los productos o complementos alimenticios que le había recomendado”. Añadiendo: “Sin que exista constancia de que el acusado hubiera recomendado a Mario en momento alguno que no reiniciara el tratamiento con quimioterapia”.

La sentencia reconoce igualmente que Mario era contrario a tratarse con quimioterapia, que fue de hecho Llorente quien le animó a someterse a ella y que el joven actuó siempre con autonomía. La propia psicóloga del Hospital Arnau que atendió a Mario declaró en el juzgado que éste negó en todo momento estar recibiendo presiones por parte de su familia, que era autónomo en sus decisiones y que se trataba de una persona de fuertes convicciones e inteligencia que necesitaba sentirse libre. Y así lo recoge la sentencia.

En cuanto al delito de intrusismo la sentencia dice lo siguiente en los Fundamentos de Derecho: “(…) Del conjunto de medios de prueba practicados ni puede considerarse acreditado que el acusado desarrollara o llevara a cabo actos propios de la profesión médica ni que se atribuyera públicamente tal cualidad profesional amparada por el título referido del que carece por lo que no cabe hablar de delito de intrusismo procediendo a su libre absolución”. Y añade: “No ha podido acreditarse acto alguno más allá de la recomendación a Mario Rodríguez Rubio de determinadas pautas alimenticias a seguir y la indicación de tomar determinados complementos alimenticios para fortalecer su organismo frente a la enfermedad y el tratamiento con quimioterapia al que iba a ser sometido (…) Tampoco puede decirse que cualquiera de los productos o pastillas que recomendó el acusado o prescribió a Mario fueran medicamentos (…) Del mismo modo, tampoco existe constancia de que el acusado realizara cualquier tipo de prueba diagnóstica a Mario o que de la misma extrajera algún tipo de diagnóstico alternativo”.

El tribunal reconoce igualmente demostrado que Llorente tenía en su consulta un cartel informativo en el que dejaba claro que es un profesional que aplica técnicas o terapias naturales reconocidas por la OMS y la Unión Europea como “medicinas complementarias, alternativas o no convencionales”.

En cuanto al delito de homicidio por imprudencia grave -o subsidiariamente por lesiones- la sentencia  señala: “En el caso analizado en la presente causa no se atisba la concurrencia de conducta delictiva alguna en los términos que pretende la acusación particular. La desgraciada muerte del joven Mario no puede ser atribuida a conducta imprudente alguna de relevancia penal perpetrada por el acusado”.

En pocas palabras: al igual que ya hizo el Juzgado de Instrucción de Valencia que se ocupó inicialmente del caso en dos impecables sentencias el Juzgado de Lo Penal nº 10 de Valencia las ratifica. Ni hubo delito de intrusismo, ni José Ramón Llorente se hizo pasar por médico, ni aconsejó al joven Mario que no se diera quimioterapia, ni fue en modo alguno responsable de su muerte. Es más, el tribunal hace en la sentencia un claro reproche al padre del joven fallecido, Julián Rodríguez: “Mal puede el padre de Mario afirmar que el acusado obligó o incitó a su hijo a dejar el tratamiento cuando él mismo admite que sólo acudió en una ocasión a la consulta del acusado (el 7 de febrero del 2013) y desconoce por completo qué pudo decir o recomendar éste a su hijo”.

Por si fuera poco la sentencia expone dos argumentos en los que no profundiza por ser tangenciales al procedimiento pero que abre importantes interrogantes sobre la manera de proceder del hospital en el que falleció Mario. “Se ha de coincidir con el Letrado defensor –afirma el tribunal- en que sorprende que se formule acusación por un delito de homicidio imprudente y no se parta del análisis de las causas del óbito. No existe ningún informe de autopsia o cualquier informe médico que entre a valorar las circunstancias o las concretas causas del fallecimiento de Mario”. Y añade: “Tampoco existe pericial alguna que determine en qué medida el tratamiento adoptado a partir del segundo ingreso del 24 de abril del 2013 fue el más indicado y si las diferentes complicaciones clínicas que se fueron sucediendo hasta el fatal desenlace hubieran podido evitarse”.

El tribunal parece incluso asumir que detrás de las denuncias contra José Ramón Llorente hay una segunda e inconfesable intención como esta revista viene manteniendo desde que se inició todo el caso. De hecho dice: “La pretensión que aquí se sostiene por la acusación particular unida a la paralela exposición mediática del caso tratan de convertir este procedimiento en la práctica, ya desde la previa fase instructora, en una suerte de causa general contra las terapias naturales o alternativas sin que deba incurrirse en el error de confundir el comprensible profundo dolor de un padre por la muerte de su hijo o lo que legítimamente son fines propios de una asociación (APETP) con los fines que son los propios al proceso penal en un Estado de Derecho y las garantías que le son exigibles al mismo”.

En suma, la sentencia no solo absuelve a José Ramón Llorente de las falsas acusaciones que algunos periodistas carentes de principios y ética difundieron con profusión y alarde ocultando a sus lectores datos y hechos trascendentes -como los citados- sino que reconviene a Julián Rodríguez Giner manifestando que éste intentó convertir el caso en un juicio global contra las medicinas complementarias y alternativas y quienes las ejercen. Una estrategia sobre la que en la revista hemos advertido en varias ocasiones.

Invitamos a los lectores a leer en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos Falsas acusaciones contra José Ramón Llorente, ¿Quién está detrás de la campaña contra las terapias naturales? y Josefa Rubio Revenga: “Las acusaciones contra José Ramón Llorente son falsas” aparecieron en los números 205, 206, 211respectivamente así como los videos José Ramón Llorente, víctima preferida de quienes demonizan las terapias-naturales y Entrevista a Josefa Rubio Revenga que tiene el lector en estos enlaces: https://www.dsalud.com/dsalud-tv/jose-ramon-llorente-victima-preferida-quienes-demonizan-las-terapias-naturales y https://www.dsalud.com/dsalud-tv/entrevista-josefa-rubio-revenga.