Josep Pàmies, absuelto de un delito contra la salud pública

El conocido horticultor y fitoterapeuta español Josep Pàmies, impulsor de la Dulce revolución de las plantas medicinales que había sido llevado a los tribunales acusado de un “delito contra la salud pública” por cultivar marihuana fue absuelto el pasado 2 de junio. Así lo decidió la magistrada del Juzgado de lo Penal nº 2 de Lleida -el fiscal pedía dos años de cárcel y 16.000 € de multa- apenas una semana después de la celebración del juicio.

Defensor y divulgador de la sanación natural, de la agricultura ecológica y de una nutrición saludable que lleva años denunciando los peligros de los alimentos transgénicos y el abusivo uso de pesticidas y aditivos alimentarios -entre otras muchas acciones- nuestra revista se hizo eco de su trabajo en los artículos La stevia, útil en casos de diabetes e hipertensión y Josep Pàmies: “La OMS criminaliza las plantas medicinales” aparecidos en los números 133 y 177 respectivamente. La juez no observó intención de tráfico de drogas y no considera delito penal su cultivo y consumo personal.  La fiscalía ha anunciado que recurrirá la sentencia.

Josep Pàmies declaró que las plantas de marihuana no eran suyas sino de un reducido grupo de socios de la Dulce Revolución de las Plantas Medicinales que cultivaban ellos mismos en un espacio de terreno que les había cedido hacía tiempo para que experimentasen con plantas medicinales y que jamás obtuvo retribución alguna ni por la cesión del terreno, ni por el agua con las que se regaban. Y así lo corroboró Mercè Camins -presidenta de la asociación- que entregó una lista con los 46 asociados propietarios de las plantas. Lo grotesco es que el peso total de las plantas de marihuana era de unos 1.800 gramos, cantidad con la que una sola persona tiene para apenas tres meses y eran 46.

Cabe agregar que el fallo judicial tuvo lugar tras una sentencia emitida unos días antes -el 10 de mayo de 2017- por el magistrado del  Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 4 de Granada Antonio Iglesias anulando la sanción que impuso la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía a la empresa Stevigran -5.000 euros- por utilizar hojas de stevia como edulcorante. Y es que según el magistrado se trata de un alimento que se consumía con anterioridad a 1997, año en el que entró en vigor el reglamento comunitario según el cual todo producto nuevo que no aparece en la lista de sustancias permitidas requiere autorización específica ¡aunque no suponga riesgo directo para la salud de los consumidores! Luego la normativa no puede aplicarse a las hojas de stevia porque se consumía antes de esa fecha y es inválido el informe que en ese sentido emitió el 25 de marzo de 2015 la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (ACOSAN) apelado por la Junta. Y el juez agrega algo importante: “En el ámbito administrativo lo que no está prohibido se entiende permitido”.

Cabe añadir que la comercialización y consumo de los glucósidos de steviol -que se extraen de las hojas de la planta- tanto en alimentos como en bebidas es legal en la Unión Europea desde el 2 de diciembre de 2011; se aprobó una vez confirmó la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria que los extractos de la stevia ni son genotóxicos, ni cancerígenos, ni provocan efecto adverso alguno en el sistema reproductivo humano, ni afectan negativamente a los niños en su desarrollo como se decía.