La agencia alimentaria sueca detecta un cancerígeno en patatas fritas, pan y galletas

 

La agencia sueca de seguridad alimentaria –NFA- comunicó a primeros de mayo a Bruselas que había detectado “dosis desaconsejables” de un agente cancerígeno -la acrilamida- en las patatas fritas –tanto de bolsa como en las caseras-, en las galletas, en los crackers y, en menor medida, en el pan, en algunos cereales para el desayuno y en los aperitivos de maíz. Al conocerse la noticia el ministerio español de Sanidad explicó que había encargado un estudio sobre ello al Instituto Carlos III.
La acrilamida se utiliza en la industria química para sintetizar plásticos y se sabe desde hace tiempo que se trata de un producto tóxico y posible cancerígeno pero hasta hoy se vigilaba estrechamente sólo su presencia en el agua corriente y en el tabaco. Se sabe que es capaz de dañar el ADN y que en ratas ha provocado tumores -sobre todo de mama, útero, escroto y glándula suprarrenal- y en ratones de pulmón y de piel.
En el agua el nivel máximo aconsejado por la Unión Europea es de 0,1 microgramos por litro. Bueno, pues la agencia sueca detectó una media de 1.200 microgramos por kilo en las patatas fritas de bolsa, 450 en las patatas fritas de tipo casero, 410 en las galletas y crackers, 160 en los cereales para el desayuno, 150 en los aperitivos de maíz y 140 en el pan. De hecho, en general tienen “dosis desaconsejables” de acrilamida todos los alimentos ricos en almidón sometidos a altas temperaturas, es decir, fritos u horneados. Ahora bien –y aquí está la clave-, esos alimentos no tienen acrilamida cuando están crudos o tras haber sido hervidos en agua.
Fuentes de la comisaría de Sanidad y Consumo que dirige David Byrne manifestaron al difundirse la noticia que la Comisión Europea “no está preocupada” por este asunto ya que considera el estudio sueco como un “ensayo piloto” cuyos datos deberán ser “confirmados y ampliados antes de tomar medidas”. Una postura similar a la adoptada en España donde el subdirector de Seguridad Alimentaria del Ministerio, Ignacio Arranz, aseguraría al difundirse la información en nuestro país que “el estudio abre una vía de investigación interesante pero no justifica la adopción de medidas de prevención del riesgo”. La OMS ha decidido convocar una reunión de expertos en junio.
También Manfred Luetzow, experto de la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación), declararía que “el informe sueco no refleja ningún riesgo nuevo. La acrilamida ha estado presente en esas comidas desde que la humanidad empezó a freír y hornear. Por desgracia, la información disponible no nos permite sacar conclusiones ni emitir recomendaciones a la industria y los usuarios”.
Sin embargo, la agencia sueca calcula que la presencia de acrilamida en los alimentos mencionados puede ser la causa de cientos de casos de cáncer al año.
Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte, insistimos en lo que ya planteamos cuado publicamos la Dieta Definitiva: coma los alimentos crudos, al vapor, a la plancha, asados, cocidos o hervidos pero evite los fritos. Y añadiremos un nuevo consejo: no guarde los alimentos en el frigorífico envueltos en plástico blando. Use mejor el papel de aluminio o envases de plástico duro.