LA BAJA PRESENCIA DE SAL EN LA SALIVA PUEDE SER UNA PROTECCIÓN CONTRA EL VIRUS DEL SIDA

 

La causa por la que rara vez se transmite el virus del Sida o VIH a través de los besos, mordiscos, toses o por un tratamiento dental podría deberse a que la saliva humana tiene un bajo contenido en sal.
El equipo dirigido por el Dr. Samuel Baron descubrió en pruebas realizadas en tubos de ensayo que la saliva podía inactivar rápidamente más del 90% de las células sanguíneas infectadas. La saliva sólo contiene una séptima parte de sal en su composición, comparado con otros fluidos del cuerpo, y los investigadores han afirmado que la de las personas infectadas con el VIH únicamente contienen componentes no infecciosos de dicho virus. Por  esa razón el equipo del Dr. Baron ha advertido a los dentistas que no utilicen agua salinizada en las bocas de los pacientes infectados con VIH ya que esto podría permitir que las células infectadas sobrevivan. En cualquier caso, los investigadores han reconocido que todavía se necesita realizar más estudios sobre el tema.