¡La Comisión Europea autoriza 17 nuevos transgénicos alimentarios!

La Comisión Europea ha autorizado la comercialización en Europa de 17 organismos genéticamente modificados ¡destinados a alimentación! haciendo caso omiso de los múltiples trabajos y estudios que advierten de su peligrosidad, de la oposición de decenas de organizaciones ciudadanas que se han pronunciado en contra e incluso de la postura contraria de varios gobiernos. Como se sabe la Comisión Europea es uno de los siete órganos de la Unión y la integran 28 personas -una por cada estado miembro- cuya elección debe ser refrendada por el Parlamento Europeo si bien es el Consejo Europeo que forman los 28 jefes de Estado o Gobierno quien elige a su presidente (actualmente el ex primer ministro de Luxemburgo Jean-Claude Juncker). Sus miembros actuales tomaron posesión el 1 de noviembre de 2014 siendo su mandato de cinco años y son los que se encargan de proponer la legislación y de ejecutarla.

Claro que todos los transgénicos autorizados en la Unión Europea los ha aprobado la Comisión ¡al no haber consenso entre los miembros del Consejo Europeo que integran los presidentes y jefes de Gobierno! ya que así lo permiten las normas que rigen la Unión en caso de no haber consenso.

La decisión ha sorprendido en los medios políticos y periodísticos pero fue tomada hace mucho tiempo por quienes manejan el poder real en la sombra; de hecho en nuestra revista lo advertimos de forma expresa en el reportaje que con el título Estados Unidos forzará la entrada de transgénicos en Europa publicamos en el nº 175 correspondiente a octubre de 2014 (puede leerlo en nuestra web: www.dsalud.com). Recordamos la entradilla del mismo: "El acuerdo de libre comercio que Europa está a punto de firmar con Estados Unidos -denominado Asociación de Comercio e Inversión Transatlántica- permitiría la comercialización en el viejo continente de productos transgénicos y sustancias peligrosas hasta hoy prohibidas -como algunos pesticidas y hormonas- lo que ha llevado a la aparición de un movimiento global de oposición y a un grupo de médicos y científicos a publicar una Carta Abierta dirigida a Ángela Merkel para que se impida tal posibilidad dado el peligro que representaría para la salud. Una reacción que también ha tenido lugar en Rusia donde se han presentado ante el Parlamento varios proyectos de ley que intentan prohibir el cultivo y comercialización de organismos genéticamente modificados e impulsar la agricultura orgánica. Es más, el Consejo de la Federación Rusa solicitará a la ONU que se cree una agencia internacional que controle su distribución en el mundo y valore sus efectos negativos a largo plazo". Amplio texto en el que otras muchas cosas explicamos que Renato Ruggiero, ex Director de la Organización Mundial de Comercio, había afirmado sobre ello lo siguiente: "Los Estados Unidos están escribiendo una constitución para la economía mundial que es incluso más favorable para las corporaciones y menos respetuosa con las instituciones democráticas, la justicia económica y los derechos humanos que la Organización Mundial de Comercio (OMC)". Como igualmente explicamos que el jefe de los negociadores estadounidenses para temas agrícolas del acuerdo es Islam Siddique, ¡antiguo lobista a sueldo de Monsanto! Luego una vez más el tiempo nos da la razón.

Lo vergonzoso es que la decisión se ha tomado con la oposición expresa de organizaciones, grupos y colectivos tan conocidos como Greenpeace, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI), la Red de Semillas, la Plataforma Rural, la Plataforma por una Andalucía Libre de Transgénicos (PALT), ISF-Valencia, Periféries y Aragón Sin Transgénicos y hacia la Soberanía Alimentaria.

Y lo más lamentable y vergonzoso es que la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC por sus siglas en inglés), organismo que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), decidió el pasado 20 de marzo incluir al glifosato -principio activo del grupo de herbicidas más utilizado del mundo- en el grupo 2A en el que se hallan las sustancias consideradas "probablemente carcinógenas" para los humanos. Y lo mismo hizo con otros dos conocidos insecticidas: el malatión y el diazinón. Decisión que se supo merced a la publicación en The Lancet Oncology de un resumen informativo según el cual hay pruebas de que puede causar cáncer -especialmente de pulmón y linfoma de Hodgkin- tanto en animales como en humanos al dañar el ADN. Inaudito… pero lo grotesco es que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos ya lo había clasificado como "posiblemente cancerígeno" para los humanos ¡en 1985! desdiciéndose seis años después -en 1991- y pasando a considerarlo "no carcinogénico". Pues bien, el glifosato se utiliza para eliminar las llamadas "malas hierbas" en agricultura y jardinería y lo empezó a comercializar hace muchos años la multinacional Monsanto con el nombre de Roundup aunque como la patente expiró en el 2000 hoy está presente en multitud de productos agrícolas y de jardinería.

¿Y por qué contamos esto? Pues porque de los 17 transgénicos que acaban de aprobarse 15 son resistentes a herbicidas y 8 resistentes incluso al glifosato. Y se sabe que los cultivos transgénicos resistentes a los herbicidas implican una mayor presencia de residuos químicos tóxicos en los alimentos.

Finalizamos recordando que también denunciamos en su día el peligro del glifosato -en varias ocasiones- dedicándole incluso un amplio reportaje en el nº 124 -correspondiente a febrero de 2010- con el título ¿Cuántos de nuestros alimentos están contaminados con glifosato? Es decir, hace ya CINCO AÑOS (puede leerlo en www.dsalud.com).