La Comisión Europea lleva a España ante el Tribunal de Justicia por la Ley del Medicamento

 

La Comisión Europea ha terminado llevando a España ante el Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea por prohibir importar productos elaborados con plantas de otros estados miembros ya que viola la libre circulación de mercancías que rige en el mercado comunitario. Medida que ha tomado tras las numerosas quejas recibidas de las empresas importadoras.
La razón es que en España todo producto que contenga ingredientes procedentes de plantas que no figuren en la lista que el Ministerio elaboró en su día gratuita y arbitrariamente se clasifican automáticamente como medicamentos. Hasta los complementos alimenticios o dietéticos que contienen extractos de plantas como el guaraná, el ginseng, la espirulina o la pasiflora y que son legales en el resto de Europa está prohibido fabricarlos, venderlos o importarlos en nuestro país porque nuestras autoridades los consideran también “fármacos”. Como considera sin más “fármaco” todo producto que alegue propiedades terapéuticas aunque se trate de simple ajo. Una estupidez denunciada en la revista muchas veces y que demuestra que el Ministerio de Sanidad y Consumo español debería ser depurado a fondo porque muchas de las actuaciones llevadas a cabo en él durante los últimos años –y es igual si gobiernan los populares que los socialistas- son una vergüenza y en ocasiones un auténtico escándalo. A nuestro juicio –y, como se ve ahora, al de la Comisión Europea- alegar que hay posibles riesgos para la salud por el consumo de cualquier producto sin haberlo jamás constatado y sin habilitar procedimientos adecuados para hacerlo es un obstáculo injustificado y las medidas presuntamente proteccionistas desproporcionadas. La Comisión entiende que las actuaciones de las autoridades españolas con la excusa de velar por nuestra salud son a todas luces “excesivas”.