La Comisión Europea quiere acabar con el monopolio farmacéutico español

La Comisión Europea ha exigido a España y Austria que modifiquen las normas para el establecimiento de farmacias o llevará el asunto ante el Tribunal de Justicia de la Unión al considerar que las restricciones dictadas –en España sólo se permite abrir una farmacia por cada 2.800-4.000 habitantes y la distancia mínima que debe haber entre una y otra es de 250 metros- son "desproporcionadas" y "contraproducentes" para garantizar el suministro de medicamentos a la población. Como considera "discriminatorio" que algunas comunidades autónomas españolas den prioridad en la adjudicación de licencias a los profesionales “con experiencia”. También critica que para abrir una farmacia se exija ser licenciado en Farmacia así como que se impida a una misma persona –física o jurídica- tener en propiedad –o en copropiedad- más de una farmacia a la vez. El Ejecutivo comunitario entiende que alegar que tales restricciones se dictan para “proteger la salud de la ciudadanía” no se justifica.
La Comisión Europea ya ha llevado a Italia ante el Tribunal de Justicia por las restricciones a la participación en el capital de las farmacias minoristas y a la propiedad de las mismas por entender que vulneran la legislación comunitaria sobre libertad de establecimiento y libre circulación de capitales.
La Comisión cuestiona igualmente la prohibición de que las empresas distribuidoras de medicamentos puedan tener farmacias propias o invertir en empresas farmacéuticas.