La Comisión de Sanidad del Congreso pide que se valore el uso terapéutico de la marihuana

La Comisión de Sanidad del Congreso aprobó en abril pasado una proposición no de ley en la que se insta al Gobierno a crear una subcomisión que valore el uso terapéutico de la marihuana o cannabis a fin de regularlo como ya se ha hecho en Estados Unidos, Canadá, Irlanda, Italia y otros países.

Lo inconcebible es que haya tardado tanto en decidirse algo así. Ya explicamos hace 16 años -en el nº 29 correspondiente a junio de 2001- que según la compañía británica GW Pharmaceuticals -autorizada ya entonces a valorar los efectos terapéuticos del cannabis- es eficaz como analgésico en muy distintas enfermedades incluyendo la artritis, la esclerosis múltiple y el cáncer. Tres años después -en el nº 64 correspondiente a septiembre de 2004- que mejora la visión nocturna según constataron los profesores Abderramán Merzouki -de la Universidad de Tetuán– y Jaoquín Molero -de la Universidad de Granada-. En el nº 117 -correspondiente a junio de 2009- que uno de sus principios activa una proteína llamada p8 que lleva al suicidio o apoptosis a las células cancerosas -el Tetrahidrocanabinol (THC)– según el trabajo murino de un equipo español dirigido por Guillermo Velasco en la Universidad Complutense de Madrid que se publicó en Journal of Clinical Investigation. Y ya en el nº 179 -correspondiente a febrero de 2015- que sus cannabinoides -especialmente el tetrahidrocannabinol y el cannabidiol- son anticancerígenos según se constató en investigaciones básicas con roedores en tumores hepáticos, pancreáticos y colorrectales así como de mama, pulmón y cerebro, entre otros; sin efectos secundarios negativos. Nos lo contaría Manuel Guzmán, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular que dirige el Grupo de Señalización por Cannabinoides en la madrileña Universidad Complutense.