La contaminación atmosférica contribuye a aumentar el riesgo de infarto

 

La contaminación atmosférica puede provocar un infarto a las personas vulnerables con sólo unas horas de exposición. En un estudio de 772 pacientes afectados de problemas cardiacos de la ciudad de Boston, los investigadores encontraron que éstos eran más propensos a sufrir un infarto en las horas de mayor contaminación atmosférica. El riesgo aumenta entre un 50% y un 70%.
Los expertos creen que cuando las finas partículas contaminantes se depositan en los pulmones se produce una respuesta inflamatoria que puede provocar que el flujo sanguíneo sea más lento y propenso a formar coágulos. En personas con placas de coagulación de arterias este estrés cardiovascular puede provocar el infarto.