La credibilidad de los análisis sobre el glifosato, en entredicho

La “evaluación científica” que se supone llevó a cabo la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para aprobar el glifosato es “un fraude” porque gran parte -el 72,8%- es copia literal del dossier que envió la propia multinacional Monsanto y sus aliados del Grupo de Acción del Glifosato (Glyphosate Task Force. Lo han denunciado en un informe presentado al Parlamento Europeo el austríaco Stefan Weber y el bioquímico Helmut Burtscher-Schade según los cuales “no hubo evaluación independiente, objetiva y transparente”. Lograron así que el pleno aprobara “una revisión sistemática de todos los estudios disponibles sobre los efectos cancerígenos del glifosato” y prohibir mientras su uso en zonas cercanas a escuelas, guarderías, parques, hospitales, clínicas de maternidad y residencias.

Los portavoces de la EFSA niegan las acusaciones a pesar de la contundencia de las evidencias  limitándose a reconocer solo que el informe “se podía haber hecho con más claridad y transparencia” y que “hay un problema de percepción” de sus “informes” que van a mejorar.

Recordemos que la Unión Europea decidió en diciembre de 2017 renovar cinco años más la licencia del glifosato a pesar de que la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) acababa de admitir que es cancerígeno.