La dieta vegetariana reduce el colesterol “malo”… exactamente igual que las estaninas

 

Seguir una dieta vegetariana rica en grasas insaturadas reduce los niveles de colesterol “malo” de forma tan eficaz como las estaninas. Así lo demuestra un estudio elaborado por un equipo de la Universidad de Toronto (Canadá) dirigido por David Jenkins que ha publicado recientemente The Journal of the American Medical Association. Ello se debe a la abundancia de esteroles, componentes naturales de las plantas que se encuentran en los aceites vegetales y en fibras viscosas como la avena, la cebada y el mijo.
El estudio duró cuatro semanas y se controló a 46 personas de 59 años de edad media, colesterol alto y un índice de masa corporal de 27,6 que fueron asignadas aleatoriamente a los tres tipos de dietas diseñadas: la primera dieta -que sirvió como control- era muy baja en grasas saturadas y se basaba en cereales de grano entero molidos y productos lácteos poco grasos; el segundo grupo siguió la misma dieta pero se les dio además 20 mg. al día de lovastatina; al tercero, en cambio, se le dio una dieta rica en esteroles vegetales (un gramo por cada 1.000 kcal), proteínas de soja (21,4 gr/1.000 kcal), fibras viscosas (9,8 gr/1.000 kcal) y almendras (14 gr/1.000 kcal). Los niveles lipídicos y de proteína C reactiva se obtuvieron de muestras sanguíneas en ayunas al principio del estudio y en las semanas dos y cuatro de seguimiento. Con esa misma frecuencia se registró la tensión arterial y el peso corporal.
Pues bien, los tres grupos –el de control, el que además recibió estatinas y el que tomó una alimentación vegetal rica en esteroles- vieron reducir su nivel de lipoproteínas de baja densidad (el colesterol “malo”) en un 8%, un 30,9% y un 28,6% por ciento, respectivamente. Asimismo, la disminución en el nivel de proteína C reactiva fue del 10%, el 33,3% y 28,2% en cada uno de los grupos.
En suma, ingerir alimentos proteicos vegetales -como la soja y los frutos secos- reduce los niveles de colesterol “malo” de forma similar a como lo hacen las estatinas.
Un nuevo revés, en suma, para quienes viven de vender fármacos innecesarios.