La dislexia podrá ser detectada en los niños antes de que empiecen a leer

 

Una investigación llevada a cabo por un grupo de científicos norteamericanos revela que la dislexia en adultos puede estar producida por desórdenes en el hemisferio del cerebro utilizado para la lectura y en la destinada al procesamiento de sonidos.
Este descubrimiento podría permitir la detección de la enfermedad en los niños antes, incluso, de que comiencen a leer, lo que podría conseguirse con un intenso entrenamiento para desarrollar la actividad lectora o de detección de sonidos en el hemisferio contrario del cerebro.
El grupo de trabajo -perteneciente al Centro de Estudio para el Aprendizaje de la Universidad de Georgetown (EE.UU.)- ha encontrado que el hemisferio izquierdo de los adultos con dislexia no funciona correctamente pero que trasladando la actividad al hemisferio derecho se pueden mejorar las capacidades de lectura.
El caso ha sido estudiado en 20 adultos disléxicos y 17 pacientes sin ese tipo de enfermedad, a quienes se les han realizado pruebas fonológicas, escáners y test de lectura, con el objetivo de fomentar la parte contraria del cerebro consiguiendo resultados positivos.
Ahora bien, esto no significa que todos los problemas de dislexia tengan la misma solución aunque el escáner puede precisar el área que sufre una determinada deficiencia.