La extracción criminal de órganos continúa en China ante la indiferencia de España

En China el sistema de trasplantes sigue basándose en la obtención forzosa de órganos de presos de conciencia y disidentes políticos según el informe de 2018 del Centro para la Investigación de la Sustracción de Órganos en China (COHRC). Nada parece haber cambiado pues en lo sustancial desde que en 2016 se diera a conocer a la opinión pública internacional un informe de 680 páginas con 2.400 referencias titulado Cosecha sangrienta / La masacre cuyos autores son el exsecretario de Estado de Canadá David Kilgour, el abogado canadiense especializado en derechos humanos David Matas y el investigador y defensor de derechos humanos Ethan Gutmann en el que se afirmaba que en China son ejecutadas o directamente asesinadas cada año de 30..000 a 45.000 personas a las que se extraen entre 60.000 y 100.000 órganos.

El letrado español Carlos Iglesias -abogado especializado en la defensa de derechos humanos y representante en España de Doctores contra la Extracción Forzada de Órganos (DAFOH), manifestaría entonces visiblemente indignado durante la rueda de prensa lo siguiente: “¿Cuántos miles de personas están siendo asesinadas en China por sus órganos? ¿Quién está detrás de todo esto? Es un negocio criminal a gran escala y las autoridades no pueden seguir ajenas a lo que ocurre. Estamos hablando, según dicen los investigadores aquí presentes, del asesinato diario de personas inocentes para extraerles sus órganos, en muchos casos mientras aún están vivas”. Añadiendo: “Es indignante y perverso que tanta gente prefiera mirar hacia otro lado. Los valores de nuestra sociedad se están descomponiendo a pasos agigantados”.

Los demandantes explicarían que según la propia web oficial china un riñón se valoraba entonces en 62.000 dólares, un hígado entre 98.000 y130.000, un hígado + riñón entre 160.000 y 180.000, un riñón + páncreas en 150.000, un pulmón entre 150.000 y 170.000, un corazón entre 130.000 y 160.000 y una córnea 30.000.

Todo esto ha sido reiteradamente denunciado por nuestra revista como puede comprobarse leyendo en nuestra web –www.dsalud.com- las informaciones dedicadas a ello así como los artículos Extraen órganos a decenas de miles de personas para trasplantárselos a quienes pagan por ellos y Durísima denuncia pública: ¡acusan a China de asesinar a 90.000 personas al año para extraerles órganos! publicados en los números 91 y 202 respectivamente.

Cabe agregar que aunque el Gobierno chino afirmó ya en 2015 que los órganos los obtenía solo de presos ejecutados que habían sido condenados a muerte así como por “donaciones voluntarias” el Centro para la Investigación de la Sustracción de Órganos en China (COHRC) asevera que tan aberrantes prácticas continúan y los órganos no solo se extraen de esos presos , lo que ya de por sí es denunciable pues la pena de muerte debería haberse erradicado a día de hoy en todo el mundo. Lo han vuelto a denunciar el ya citado David Matas -coautor del informe- y Grace Yin –presidenta de esa organización en Nueva York- durante la celebración en Madrid en julio de 2018 del XXVII Congreso Internacional de Trasplantes que contó con la participación de una delegación china.

El partido comunista chino va diciendo que cumbres internacionales como la del Vaticano del año pasado y ésta de Madrid exaltan lo que hacen –nos diría David Matas cuando lo que debería hacerse es condenar al ostracismo a esos médicos y cirujanos chinos; congresos como el de Madrid menoscaban el prestigio de la comunidad médica”.

Torsten Trey, presidente ejecutivo del DAFOH (Doctors Against Forced Organ Harvesting), también envió una carta de denuncia a la nueva ministra española de Sanidad, Carmen Montón, en la que le decía con motivo del acto organizado en Madrid: “Hay gran cantidad de pruebas que indican que los órganos en China no solo se obtienen de prisioneros ejecutados sino también de presos de conciencia. Y tenemos conocimiento de que tal práctica carente de ética no ha cambiado después de 2015”. Añadiendo: “Nos preocupa mucho la veracidad del número anual de trasplantes porque los datos demuestran que China ha expandido en los últimos 10 años su infraestructura de trasplantes. Hay nuevos hospitales, largas jornadas de trabajo para equipos de trasplante, más camas en salas de trasplante, más inversiones, más ingresos en centros de trasplantes, etc. Y la pregunta es: ¿cómo es posible que toda la infraestructura de trasplantes de China haya tenido un crecimiento tan tremendo en los últimos diez años y sin embargo el número anual de trasplantes informados no haya oficialmente aumentado estando ‘estabilizado’ en 10.000 al año? Una expansión de la infraestructura de trasplantes sugiere un aumento del número de trasplantes. Aumento que no se reconoce porque es difícil explicarle a la comunidad internacional de dónde han obtenido tantos órganos. Nos preocupa pues que procedan no solo de presos ejecutados -lo que ya es de por sí una vergüenza- sino principalmente de presos de conciencia que estarían siendo utilizados como fuentes de órganos”.

Para Torsten Trey lo que puede hacer España en este caso es importante dado su papel de liderazgo mundial en el ámbito de los trasplantes de órganos y de ahí la importancia de su actitud: “Actualmente hay organizaciones españolas involucradas en capacitar cirujanos chinos para especializarlos en trasplantes y es muy preocupante que a su regreso a China esos cirujanos entrenados en España puedan participar en la extracción forzada de órganos. Pedimos pues que España, que goza de gran reputación en este ámbito, detenga al menos la capacitación de cirujanos chinos hasta que se tenga la seguridad y haya garantías de que al regresar a su país no van a participan en crímenes de lesa humanidad”.

Pues bien, ni esa carta ni las denuncias de las organizaciones internacionales impidieron finalmente la presencia de la delegación china en Madrid. Y tampoco hubo siquiera una nota de condena o reprobación ni por parte de las autoridades sanitarias españolas ni por las de la entidad organizadora: la Organización Nacional de Trasplantes. Por el contrario, la delegación china liderada por Huang Jiefu, director de la Comisión de donaciones y trasplantes de órganos de China, fue recibida con satisfacción.

Dio igual que tanto el Ministerio de Sanidad español como los organizadores supieran de la existencia de un documental elaborado por la televisión surcoreana Chosun para el programa semanal Investigative Report Seven titulado Matar para vivir: el lado oscuro del turismo de trasplantes en China dedicado precisamente al “turismo de trasplantes”. Y hablamos de un documental grabado con cámara oculta que recoge el viaje de tres periodistas coreanos al Hospital Central de Tianjin -algunos de cuyos cirujanos vinieron a Madrid- a fin de comprar un riñón para un pariente ficticio. Reportaje televisivo que concluye que solo desde Corea viajan cada año a China más de 1.000 personas para recibir órganos. En Corea la lista de espera para el trasplante de distintos órganos es ya de 32.000 lo que indica que existe un auténtico “turismo de trasplantes”. “En Corea puedes esperar sin que nunca lleguen los órganos que necesitas –explica una enfermera en el documental- pero en China son fáciles de conseguir. No sé de dónde vienen pero les lleva solo dos horas traer órganos frescos aquí”.

Interrogada luego sobre cuántos trasplantes realizan al día la enfermera responde: “Ayer un páncreas, tres riñones y cuatro hígados”. En cuanto al tiempo de espera diría que oscila entre unos días y dos meses aunque añadiendo que “eso puede acortarse si el paciente dona dinero al centro de trasplantes”. Unos 100.000 yuanes (15.000 dólares). “Usted paga la factura regular y después la cantidad adicional y ya está”. Según explica un riñón cuesta así 130.000 dólares.

Lo insólito es que según ese documental el Hospital de Tianjin tiene 500 camas dedicadas a trasplantes habiendo 3 salas solo para extranjeros a los que inicialmente se ubica en un hotel cercano. Funcionando su sala de operaciones las 24 horas del día. Y no es más que una de las numerosas pruebas aportadas. De hecho el Centro para la Investigación de la Sustracción de Órganos en China concluye su informe asegurando que…

los trasplantes superan en número las donaciones: El número de donaciones voluntarias en China sigue siendo extremadamente bajo en relación con el tamaño de la industria del trasplante. A finales de 2017, el recuento oficial de registros de donantes fue de 373.536. Si se aplicara la proporción existente en los Estados Unidos entre donantes registrados y aquellos que finalmente donan anualmente, el resultado supondría que en China habría habido menos de 29 donantes reales para trasplantes. La suma de las cifras de donaciones informadas no justifica la cifra oficial de 15.000 trasplantes, y mucho menos las decenas de miles de trasplantes que se realizan en los hospitales chinos cada año. Con base en los requisitos de capacidad mínima impuestos por el gobierno para los 164 hospitales para trasplantes originalmente aprobados por el Ministerio de Salud chino, estos tendrían una capacidad combinada de aproximadamente 70.000 trasplantes por año

…se siguen haciendo a extranjeros trasplantes bajo pedido. Según el documental antes citado -y hay otras pruebas- cada año acuden a China de forma masiva extranjeros procedentes de toda Asia y Oriente Medio para obtener órganos que se les trasplantan en grandes centros.Pacientes que incomprensiblemente solo tienen que esperar unas pocas semanas; a veces solo días.

…en China sigue sin regularse el sistema de donación de órganos. Los reglamentos prometidos aun no se han aprobado. Es más, las agencias que se supone supervisan el sistema de donaciones no muestran actividad real. Se trata solo de un montaje para obtener el respaldo internacional.

…el volumen de trasplantes precisa necesariamente de una fuente alternativa de órganos. Es imposible que con las supuestas “donaciones voluntarias” declaradas de órganos puedan efectuarse en China tal gigantesca cantidad de trasplantes. De hecho el número de ejecuciones se ha reducido en los últimos años luego para el COHRC es obvio que la mayoría de los órganos provienen de otras “fuentes”. “Hay evidencias –señalan- de que los órganos pueden estar siéndoles sustraídos a prisioneros de conciencia a los que se ejecuta para ello extrajudicialmente. Siendo probablemente la mayor ‘fuente’ practicantes de Falun Gong que se sabe han sido sistemáticamente encarcelados, torturados y sometidos a análisis de sangre y otros exámenes médicos relacionados con las funciones de los órganos. Ahora bien, las recientes detenciones a gran escala de uigures -grupo étnico que vive en las regiones del noroeste de China- a los que también se hacen los mismos exámenes médicos indican que también ellos pueden estar siendo utilizados como ‘fuentes’ de órganos”.

Además de perpetuar el próspero turismo de trasplantes China está tratando de ampliar su “modo chino” de donación y trasplante de órganos a otros países y poner a disposición de quien lo desee los órganos obtenidos en distintos países del continente asiático. Dado que el sistema de trasplantes continúa estando apoyado en el asesinato de inocentes según los autores del Informe COHRC 2018 éstos advierten que “al ampliar los acuerdos para compartir órganos con otras partes de Asia -con las regiones del Cinturón y la Ruta de la Seda y más allá- el régimen chino también está implicando a la comunidad internacional en sus crímenes”.

Terminamos esta noticia con la afirmación que el Jefe de la división de Ética Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de York, Arthur L. Caplan, hace en el prefacio del informe del COHRC: “China, como muestra este excelente informe, exhaustivo y bien documentado, continúa permitiendo la violación sistemática de derechos humanos y, despreciando los principios éticos, que se asesine a ciudadanos a fin de obtener órganos para trasplantes”