La ingesta de ácidos grasos omega-3 protege del Alzheimer 

 

Una alimentación rica en ácidos grasos omega-3 no sólo previene la aparición del Alzheimer -incluso cuando existe predisposición genética- sino que mejora los síntomas una vez la enfermedad se ha declarado e, incluso, podría detener la destrucción neurológica. Así lo afirma un equipo de científicos de la Universidad de California (EEUU) en un trabajo dirigido por Greg Cole que publica la revista Neuron tras efectuar una investigación con ratones transgénicos a los que se indujo una mutación que provoca una degeneración semejante a la producida por el Alzheimer en humanos y que se centró en el análisis de las sinapsis.
El descubrimiento es importante porque el origen del Alzheimer sigue sin conocerse aunque se achaca a una combinación de factores genéticos y ambientales. Hoy el tratamiento médico se reduce a fármacos que se limitan a aliviar los síntomas pero no detienen el avance de la enfermedad.
Ya había estudios que asociaban el consumo de omega-3 con la protección de las neuronas pero en esta ocasión se ha encontrado la forma en que uno de esos compuestos, el ácido docosohexaenoico(DHA) -cuyo papel en las sinopsis neuronales es fundamental- detiene la destrucción cerebral.
El Alzheimer se caracteriza por una reducción de los niveles de DHA en el cerebro lo que hace más vulnerables a las neuronas y, como consecuencia, mueren. Se sabe que a medida que la enfermedad avanza es menor la presencia de omega-3 y más extenso el daño neuronal. Pues bien, cuando los síntomas de la enfermedad eran ya evidentes en los roedores los investigadores empezaron a dar a la mitad una alimentación pobre en ácidos grasos omega 3 encontrándose con que 4 o 5 meses después mostraban un claro deterioro en el aprendizaje y la memoria. Y, sin embargo, los que había recibido una alimentación rica en ácidos grasos esenciales no sufrían deterioro de sus funciones cognitivas a pesar de su condición degenerativa inducida. Los autores entienden, en suma, que la ingesta de ácidos grasos omega 3 puede ser un eficaz tratamiento neuroprotector para prevenir el Alzheimer e, incluso, tratar de revertir el problema.
Cabe agregar que los estudios sobre los ácidos grasos omega 3 son muy numerosos y están constatadas las siguientes propiedades:

  • -Reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, previenen la formación de trombos y coágulos sanguíneos y mejoran el tono vascular.
  • -Controlan el nivel en sangre del colesterol y los  triglicéridos.
  • -Ayudan a reducir la presión sanguínea, sobre todo si se padece hipertensión.
  • -Regulan el ritmo cardiaco evitando arritmias que pueden ser fatales.
  • -Son precursores de las prostaglandinas que intervienen en la agregación plaquetaria impidiendo las trombosis y la arteriosclerosis.
  • -Mantienen la flexibilidad de las membranas celulares.
  • -Favorecen el perfecto desarrollo del bebé antes y después del parto.
  • -Alivian del dolor y la rigidez en casos de artritis reumatoide o de gota.
  • -Tienden a disminuir la inflamación, un proceso que subyace en un amplio espectro de enfermedades como la artritis, el asma, la colitis, la psoriasis e, incluso, las enfermedades arteriales.
  • -Mejoran la dermatitis seborreica infantil.
  • -Protege a los fumadores de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica.
  • -Disminuyen la probabilidad de recaída en la Enfermedad de Crohn (inflamación crónica del tracto gastrointestinal).
  • -Favorecen la salud del sistema nervioso y fortalecen el sistema inmune.
  • -Estimulan la secreción de elementos químicos que influyen en la actividad eléctrica del corazón, tienen un efecto calmante en el cerebro, suben el ánimo y aumentan la concentración.

La principal fuente natural de ácidos grasos omega 3 sonlos pescados grasos o azules -sardina, boquerón, caballa, palometa, chicharro, atún, salmón, anchoa, anguila, arenque, etc.-, el aceite de pescado y de mamíferos marinos como focas o morsas, mariscos como los mejillones, las ostras o los berberechos, algunos frutos secos -como las nueces, las avellanas y las pipas de calabaza- y las semillas y aceites de soja, calabaza, cáñamo, lino y germen de trigo así como, en menor medida, las espinacas, el repollo, la lechuga, el brécol y ciertas algas. Asimismo, puede encontrase en cápsulas(tiene más información sobre los ácidos grasos omega 3 en los números 17 y 45 de nuestra web: www.dsalud.com).