La ingesta de tomate, útil para reducir la dislipidemia

 

Un equipo de investigadores de la Universidad de Kyoto (Japón) dirigido por Teruo Kawada acaba de publicar en Molecular Nutrition & Food Research un estudio según el cual el ácido 9-oxo-octadecadienoico -un nutriente del tomate- tiene“efecto anti-dislipidémico” al aumentar la oxidación de los ácidos grasos y contribuir así a la regulación del metabolismo lipídico hepático. Los médicos llaman dislipidemia o dislipemia a la existencia de niveles demasiado elevados de lípidos –es decir, de grasas- en sangre lo que se considera factor de riesgo cardiovascular y de pancreatitis; algo que se valora midiendo los niveles plasmáticos de triglicéridos, colesterol total, colesterol “malo” o LDL y colesterol “bueno” o HDL.