LA LECHE DE LAS MADRES FUMADORAS HUELE A NICOTINA

 

La leche de las madres que fuman huele a nicotina, según asegura un estudio que intenta explicar por qué los hijos de fumadoras tienen mayor propensión a fumar. La investigación, publicada en la revista científica New England Journal of Medicine, estudió las muestras de leche materna de cinco voluntarias antes y 20 minutos después de haber fumado uno o dos cigarrillos.
Un grupo de expertos confirmó que entre 30 y 60 minutos después de fumar la leche materna tenía un "un olor más fuerte" o "más parecido al de los cigarrillos". Estudios anteriores habían demostrado que los niveles de nicotina de la leche materna eran más altos 30 minutos después de fumar y que bajan gradualmente a las varias horas. Según el estudio,  "ello puede ser la causa de que los niños expuestos encuentren atractivos esos sabores posteriormente en su vida".