La llamada toxina botulina ha sido descubierta por casualidad


Un tratamiento contra las arrugas también combate la migraña 

Desde que en 1990 el cirujano plástico William Binder empezó a aplicar la toxina botulina para eliminar las arrugas los testimonios de sus pacientes demostraron que, además, eliminaba los dolores de cabeza, incluso en las personas que padecían migrañas.
Ahora bien, el Botox no ha sido aún aprobado por la Dirección de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. para esta segunda aplicación ya que se están realizando investigaciones para constatar que los resultados son los que dice el doctor Binder.
Los neurólogos han empleado esta sustancia durante años para aliviar los espasmos musculares incontrolables. Sin embargo, todavía perduran los interrogantes sobre la dosis óptima y el lugar de la inyección de la toxina botulina ya que existe el peligro de distorsión del aspecto facial del paciente al debilitar y paralizar temporalmente los músculos del rostro.