La manipulación de la industria del tabaco llegó a niveles intolerables

 

The Lancetacaba de publicar un esclarecedor artículo que indica hasta qué grado de cinismo y manipulación llegó la industria del tabaco para ocultar sus efectos negativos. Resulta que las empresas tabaqueras se plantearon en 1987 cómo contrarrestar las informaciones sobre el daño que el humo provoca en los fumadores pasivos y entre las muchas estrategias propuestas la Philip Morris USA sugirió "establecer un genuino diario científico sobre la calidad del aire en espacios cerrados". Dos años después –en 1989- la propuesta se materializaría creando la International Society of the Built Environment y dotándola de un órgano de difusión: el diario Indoor and Built Environment. Pues bien, Simon Chapman –de la Universidad de Sydney (Australia)- y un grupo de colegas acaba de repasar 484 documentos aparecidos en él desde enero de 1992 hasta febrero del 2004 dejando clara la “credibilidad” de lo publicado. Porque han constatado que todos los dirigentes de esa sociedad eran asesores pagados por la industria tabaquera y con la mayoría había además relaciones financieras. Asimismo comprobaron que en el 61% de los casos las conclusiones de los artículos publicados sobre la contaminación del aire por el humo del tabaco podían considerarse positivas para la industria. Claro que también constataron que el 90% habían sido elaborados por personas que habían estado económicamente relacionadas con ellas.
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