La Ministra de Sanidad, Carmen Montón, insta a prohibir la Homeopatía en Europa

La ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Carmen Montón, aseguró el pasado 12 de julio en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados que iba a instar en la Comisión Europea la modificación de la directiva comunitaria que considera medicamentos los productos homeopáticos porque no han superado los correspondientes ensayos clínicos para garantizar su seguridad y eficacia añadiendo que a su juicio “la Homeopatía no cura“. Es decir, obviando con desfachatez que no se conoce un solo caso de efecto adverso de un producto homeopático en 222 años de uso, que admiten su eficacia más de 45.000 médicos europeos -que son los que la utilizan según la Organización Mundial de la Salud (OMS)-, que sí existen trabajos científicos sobre su utilidad terapéutica y que donde hay productos manifiestamente tóxicos, peligrosos e ineficaces es entre los fármacos convencionales.

La ministra justifica su propuesta -es un decir- alegando que no puede haber tratamientos no avalados por la “evidencia científica“, interpretación tan personal como falsa porque la medicina convencional se considera una “medicina basada en la evidencia” y la palabra científica no aparece por ningún lado. De hecho hablar de “Medicina Científica” es señal de no tener ni la más remota idea de lo que es la Ciencia.

Pues bien, la Asamblea Nacional de Homeopatía (ANH) –entidad que agrupa a las sociedades de médicos, farmacéuticos y veterinarios que emplean este método terapéutico- respondería con un comunicado que transcribimos tal cual:

1) Los medicamentos homeopáticos son medicamentos en virtud no solo de la legislación española sino también de la europea y están perfectamente regulados en nuestro país. En algunos estados de nuestro entorno más próximo como Francia, Alemania o Suiza están incorporados además al sistema público de salud.

2) La regulación española establece la exigencia de que los medicamentos homeopáticos, como el resto de los fármacos, se dispensen de forma exclusiva en farmacia. El canal farmacéutico es precisamente la mejor garantía de seguridad para los pacientes que los reciben. De hecho, y en contra de lo dicho hoy por la ministra, los medicamentos homeopáticos destacan por su alto perfil de seguridad y escasos o poco relevantes efectos secundarios.

3) En todo caso, el hecho de que los medicamentos homeopáticos estén regulados implica que se encuentren integrados en el sistema de farmacovigilancia lo que asegura la comunicación de cualquier episodio adverso en pacientes así como les obliga a cumplir los estándares de seguridad y calidad que la ley exige. Muestra de ello es la amplia aceptación que tienen en las farmacias. La Asociación Española de Farmacéuticos Homeópatas (AEFHOM) estima que cerca de 20.000 boticas -la práctica totalidad- los dispensan con un alto grado de satisfacción para los usuarios y pacientes. 

4) Existen evidencias y publicaciones científicas que avalan, contrariamente a lo expresado por la ministra, la utilidad y eficacia del medicamento homeopático. Hay investigación fundamental, estudios clínicos y observacionales que demuestran las bases científicas de la homeopatía, constatan que los medicamentos homeopáticos tienen unos efectos específicos, más allá del efecto placebo, y confirman su interés terapéutico y para la salud pública. Basta con hacer una búsqueda en Pubmed para comprobar la existencia de más de 6.500 artículos indexados, 279 de ellos corresponden a ensayos clínicos, el tipo de estudio que con mayor fiabilidad discrimina el efecto de un principio activo con respecto al placebo. Asimismo, existen 2.402 registros de experimentos en investigación fundamental, según la base de datos HomBrex. Además, hay publicados más de 1.500 estudios de laboratorio y la mayoría confirma los efectos biológicos de los principios activos de los medicamentos homeopáticos.

5) La primera preocupación de los profesionales sanitarios que empleamos este método terapéutico son nuestros pacientes. La homeopatía es una medicina complementaria y no excluyente.

Como profesionales sanitarios preocupados por la salud y el bienestar de nuestros pacientes integramos la homeopatía como una opción terapéutica más, perfectamente compatible con la utilización de otros tratamientos”.