La OCU reclama a Sanidad cambios en el sistema sanitario

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) acaba de reclamar públicamente al Ministerio de Sanidad y Consumo que se revise el sistema sanitario en lo que a la aprobación, financiación y comercialización de fármacos se refiere. Especialmente la cuestión de las patentesa fin de que el número de años de explotación exclusiva de un medicamento sea proporcional al beneficio que aporta a la salud pública.
La OCU denuncia para empezar que el argumento que utilizan las compañías de que sin patentes no hay innovación ni progreso no se sostiene porque de los fármacos que hoy se ponen en el mercado son innovadores“menos de la cuarta parte“. Además denuncia que la afirmación de la industria farmacéutica de que en cada nuevo medicamento invierte más de 800 millones de dólares es falsa ya que tras analizar los datos de 117 proyectos de investigación se calcula que el coste real ronda los 78 millones. Menos de la décima parte. Y ello sin olvidar que el mismo no recae únicamente en las compañías porque los gobiernos y los consumidores financian actualmente el 84%, las organizaciones no lucrativas un 4% y los laboratorios sólo el 12%.
Igualmente pide que con los fondos públicos se apoye sólo la investigación útil y no estudios sin valor terapéutico. Y solicita que se evalúe bien el coste/efectividad de cada nuevo fármaco antes de decidir si debe financiarlo el Sistema Nacional de Salud. Tampoco le parece aceptable a la OCU que para marcar el precio de un fármaco no se tenga en cuenta lo que realmente ha costado. Especialmente porque los laboratorios se gastan hasta un 35% de los ingresos en mera promoción y publicidad no superando el gasto en investigación el 20% y siendo actualmente los márgenes netos de la industria farmacéutica del 18%.
Asimismo entiende la OCU que a la hora de aprobarse un fármaco éste debería demostrar que es mejor que los ya existentes por lo que el estudio clínico debería hacerse no comparándolo con un placebo sino ¡con el mejor tratamiento existente! No parece lógico que para aprobar un nuevo medicamento en España baste demostrar que es seguro e igual de eficaz que los que ya hay en lugar de exigir que sea o más eficaz o más barato.
Finalmente exige que se pida “mayor transparencia” a la industria y se vigile el cumplimiento estricto de las limitaciones en materia de publicidad y promoción de los medicamentos.
La OCU concluye afirmando que la mejor vía para reducir el enorme gasto farmacéutico actual es promover los medicamentos genéricos y lamenta que los laboratorios traten de entorpecer esa posibilidad.