La OMC diseña un formulario para que los médicos lo rellenen cuando sean agredidos

El Observatorio de Agresiones que hace unos meses constituyó la Organización Médica Colegial (OMC) -integrado por el presidente del Colegio de Médicos de Ávila y los secretarios generales de los colegios de Badajoz, Cádiz, Ciudad Real, Córdoba, Murcia y Orense- ha dado a conocer a través de su portavoz, José Alberto Becerra, su primera iniciativa: colgar en la web un formulario que todo médico agredido debe rellenar cuyo fin es conocer el perfil del agresor, los ámbitos más frecuentes donde se generan las agresiones, el tipo de médico que suele correr mayor riesgo o el sexo más afectado para así confeccionar un estudio que refleje la realidad en España de una problemática que va en aumento desde que los enfermos están dejando de ser “pacientes”. Se quiere así conocer de primera mano “la magnitud del problema y sus características con vistas al planteamiento de todas las soluciones posibles".

El siguiente objetivo, según explican, es intentar que la agresión causada a un médico tenga la misma consideración jurídica ¡que la violencia de género! ¡Y eso que ya en numerosas sentencias se reconoce al facultativo de la Sanidad pública como autoridad (con el endurecimiento de la pena que conlleva esa consideración).

En suma, en lugar de reflexionar sobre por qué cada vez más gente está dispuesta a agredir al médico que se supone está ayudando al enfermo intentan ¡ademedrentar al paciente enfadado y posible agresor! ¡Como si los enfermos –o sus familiares- no tuvieran que estar muy –pero muy- cabreados para plantearse una acción de ese tipo! Lo hemos dicho muchas veces y lo reiteramos una vez más: algo falla en el sistema sanitario cuando al colectivo médico se le está perdiendo el respeto y la admiración por parte de la gente y encima experimenta la mayor tasa de suicidio de todas las profesiones siendo cada vez mayor -en todo el mundo- el número de profesionales que son agredidos (lea en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el título Suicidios y agresiones degradan la profesión médica publicamos en el nº 104 de la revista). La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido ya que los profesionales sanitarios en general son los más propensos al suicidio porque el problema empieza a afectar igualmente a enfermeros y farmacéuticos. Aunque la mayor parte de los profesionales de la salud que se suicidan siguen siendo mujeres, especialmente entre los anestesistas, los psiquiatras y los médicos de medicina familiar y medicina general.

Así que, ¿cuándo van a dejar de seguir la táctica del avestruz los representantes de esos colectivos y las autoridades sanitarias? ¿Y hasta cuándo piensan los médicos que van a poder escaquearse de sus responsabilidades? ¿O creen que la gente va a seguir indefinidamente sin enterarse de que sólo en España mueren cada año 400.000 españoles mientras son tratados en los hospitales? Porque se trata de datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Lo repetimos una vez más: es urgente e imprescindible que los médicos –y la sociedad en general- se replanteen sus conocimientos y la idoneidad de los tratamientos que aplican. La Medicina convencional, alopática, ortodoxa o farmacológica está obsoleta. Y creer que este problema se resuelve amenazando con imponer una multa o llevar a la cárcel a quienes peguen a los médicos cuando éstos, incapaces ya de saber cómo afrontar los problemas que se les presentan, se equivocan gravemente es de una ingenuidad inconcebible.