La OMS se propone acabar con los parásitos alimentarios

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que en el mundo hay al menos 56 millones de personas que padecen trematodiasis, es decir, que se han infectado por algún gusano trematodo –o por sus larvas- presentes en los alimentos crudos o poco cocinados; sobre todo en el pescado, los crustáceos y las verduras. Siendo las especies más comunes las Clonorchis, Opisthorchis, Fasciola y Paragonimus. Las dos primeras –Clonorchis, Opisthorchis- suelen alojarse en los conductos biliares pequeños del hígado causando inflamación y fibrosis de los tejidos adyacentes y finalmente colangiocarcinoma (forma grave y mortal de cáncer), los gusanos de la especie Fasciola en los conductos biliares más brandes y en la propia vesícula biliar causando inflamación, fibrosis, obstrucción, dolor cólico e ictericia así como fibrosis hepática y anemia y los gusanos de la especie Paragonimus en el tejido pulmonar provocando síntomas parecidos a los de la tuberculosis: tos crónica con esputo manchado de sangre, dolor de pecho, disnea o dificultad para respirar y fiebre; este último puede además migrar a otros órganos, cerebro incluido.
La OMS ha anunciado por ello una “estrategia primaria de prevención” y “mejorar el acceso al tratamiento con medicamentos que aseguren su expulsión del organismo.” Así que proponen “el desarrollo de directrices y recomendaciones estratégicas, apoyo a la cartografía en los países endémicos, apoyo a intervenciones experimentales y programas de control en los países endémicos, apoyo para la evaluación de las actividades realizadas y documentación de la carga de trematodiases transmitidas por los alimentos así como el impacto de las intervenciones realizadas”.
Actualmente los parásitos se combaten con distintos fármacos -como el metronidazol, el iodoquinol, la tetraciclina, el sulfometoxazol, la nicarbazina, la cloroquina y la diminazona- pero igualmente funciona en muchos casos el Par Biomagnético y, por supuesto, el tratamiento desparasitante diseñado por la finada Dra. Hulda Clark que como en su día explicamos consiste en ingerir conjuntamente cáscara de nuez de nogal negro (del árbol Juglans nigra), ajenjo (del arbusto Artemisia Absinthium L.) y clavo común (del árbol Eugenia caryophyllata) aunque asimismo deberá ingerirse L-ornitina a fin de eliminar el amoniaco que producen los parásitos como desecho. El tratamiento se completa con la toma de una cucharada de aceite de oliva ozonizado, unas cápsulas del aminoácido L-cisteína y la ingesta de vitamina C, complemento imprescindible que al tiempo que previene y ayuda en muchas enfermedades sirve para desintoxicar el cuerpo de diversos hongos que se introducen en nosotros con la alimentación. La dosis, posología, duración del tratamiento para situaciones específicas e, incluso, dónde adquirir los productos vienen recogidos en los libros de la doctora Clark y en su web (www.drclark.net).
Si el lector desea más información lea en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos Cómo desintoxicar el hígado en apenas unas horas, Electrocutan microorganismos patógenos con pequeñas descargas eléctricas, La plata coloidal aniquila más de 650 especies de microbios patógenos en minutos, Parásitos: causa de muchas patologías y Cómo eliminar los parásitos patógenos del organismo aparecieron en los números 67, 71, 102, 108 y 109 respectivamente.