La radiación emitida por las antenas de telefonía móvil provoca cáncer

Las radiofrecuencias que emiten las antenas de telefonía y otros dispositivos inalámbricos provocan cáncer; especialmente tumores cerebrales e hiperplasia de células de Schwann. Acaba de volver a corroborarlo un equipo de investigación del Instituto Ramazzini de Italia coordinado por Fiorella Belpoggi -Directora de Investigación del centro- tras exponer a esas radiofrecuencias a 2.448 ratas Sprague-Dawley en un estudio que ha costado nada menos que 25 millones de dólares. Las ratas fueron expuestas a ellas 19 horas diarias -desde que fueron concebidas hasta su muerte- a niveles inferiores de radiación a las consideradas seguras para los humanos por la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos.

El artículo ha sido publicado en Environmental Research con el título Report of final results regarding brain and heart tumors in Sprague-Dawley rats exposed from prenatal life until natural death to mobile phone radiofrequency field representative of a 1.8 GHz base station environmental emission y demuestra una vez más la irresponsabilidad de quienes apoyan acríticamente la enorme proliferación de pequeñas estaciones que van a colocarse en el mundo entero a fin de implantar la tecnología 5G aun sabiéndose que puede provocar serios daños en piel, ojos, corazón y sistema inmune además de cáncer como ya hemos explicado ampliamente, la última vez en la revista nº 214 del pasado mes de abril en el reportaje titulado La contaminación electromagnética va a agravarse enormemente con la tecnología 5G.