La relación del zika con malformaciones no está demostrada

La Asociación Médica Brasileña considera necesarios más estudios epidemiológicos que relacionen el virus del Zika con la microcefalia y el síndrome de Guillain-Barré; así lo manifestó en un comunicado emitido en septiembre alegando que  aunque el Ministerio de Sanidad informó en 2015 de un llamativo aumento del número de casos lo cierto es que se desconoce cuántas malformaciones pueden realmente asociarse con la infección por el susodicho virus. La entidad que agrupa a los médicos brasileños reconoce asimismo que no existe tratamiento específico para la infección durante el embarazo por lo que lo que lo único que pueden hacer es aliviar el dolor, controlar la fiebre y dar antihistamínicos para las erupciones pruríticas desaconsejando los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.

Invitamos al lector a leer en nuestra web –www.dsalud.com– el reportaje que con el título El virus zika y las nuevas mentiras de la OMS publicamos en el nº 191; en él explicamos que la afirmación de que el virus del zika provoca microcefalias en recién nacidos no ha sido en realidad científicamente demostrada; ni siquiera por parte del medio millón semanal de mosquitos Aedes aegypti genéticamente modificados que en la ciudad brasileña de Juazeiro cría la compañía Oxitec, empresa que forma parte de Intrexon, corporación líder en bioingeniería genética que financia la Fundación Bill y Melinda Gates.

En fin, como ya dijimos no está demostrado que el virus del zika provoque microcefalias pero sí que lo hacen algunos de los principios activos de los insecticidas que se usan para combatirlo; como la atrazina y el metolacloro.