La salud se refleja en las manos

¿Tendrá fundamento científico la Quiromancia? Porque acaba de constatarse que en las líneas de las manos aparece nuestra predisposición a distintas enfermedades. A pesar de que las líneas, bifurcaciones y dibujos que caracterizan la palma de la mano son, como las huellas dactilares, exclusivas de cada persona.
Ya se sabía que la forma y líneas de la mano ofrecen claves tanto sobre la inteligencia -hoy se acepta, por ejemplo, que los niños con un coeficiente de inteligencia inferior tienen un dibujo de la mano muy parecido- como sobre el carácter de una persona pero ahora un grupo de científicos británicos ha descubierto además que tiene fundamento la Dermatoglifia, ciencia que permitiría adelantar, analizando la mano, qué enfermedades seríamos propensos a sufrir en el futuro. Investigadores del University of Manchester Institute of Science and Technology creen al menos que hay razones suficientes para creerlo así.
El equipo de ese instituto, dirigido por el experto en Informática Médica Bernard Richards, estudió por ordenador los dibujos de la mano de 50 niños -concentrándose en las dos líneas verticales que discurren entre el dedo gordo y la muñeca- y tomó imágenes de sus manos, primero cuando tenían 6 años y otra vez tras cumplir los 18. Pues bien, los científicos descubrieron que en los niños diabéticos la línea que va desde el dedo gordo a la muñeca se unía a otra segunda formando un ángulo obtuso en un punto situado un centímetro por encima. Otros equipos estudian ahora posibles indicativos de enfermedades cardiacas, autismo, ansiedad, esquizofrenia e, incluso, muerte por embolia.
«La importancia de este trabajo para la sociedad es que se trata de un método de diagnóstico que se puede aplicar fácilmente en países pobres o en regiones alejadas de centros médicos-dice el profesor Richards-.A fin de cuentas, no requiere hospitalización ni grandes instalaciones sino una simple lupa».
El equipo de Richards ha descubierto también que las líneas de la mano pueden desvelar anomalías cromosómicas. Para ello compararon las manos de 140 niños descubriendo que los que presentan más curvas y bucles en los dedos y líneas más pronunciadas en la palma tienen más defectos genéticos.
Otros estudios han demostrado que los niños con líneas más profundas tienen cuatro veces más probabilidad de tener un coeficiente de inteligencia bajo. Y que entre los niños con discapacidades mentales hay mucha mayor incidencia de huellas digitales anormales con más bucles desviados hacia la derecha que verticales. Es más, han llegado a la conclusión de que las llamadas líneas simias de la palma de la mano -que muy pocas personas tienen- podrían ser un claro indicativo de discapacidad mental.
En todo caso, lo que según Richards hace a la Dermatoglifia importante para descubrir anomalías y enfermedades es que las líneas de la mano se desarrollan en momentos concretos del estado del feto. Por ejemplo, las huellas dactilares empiezan a formarse alrededor de la semana 13ª y ya están terminadas en la semana 18ª, es decir, en el momento crítico en el que empieza a desarrollarse el cerebro. Y son muchos los factores a los que se ve expuesto el feto -como infecciones o fallos en la nutrición- que pueden afectar al dibujo de las líneas de la mano al mismo tiempo que al desarrollo de otros órganos. En otros estudios recientes se han descubierto muchas líneas simias en las manos de personas que han muerto por embolia.
Históricamente el principal hito en la fundamentación científica del análisis dermatoglífico se produjo con la publicación en 1943 de un trabajo de Harold Cummins y Charles Midlo -profesores de Anatomía Microscópica en la Universidad de Tulane (Estados Unidos)- donde se utilizó por primera vez la palabra dermatoglífica -del griego dermos (piel) y glifos (grabado)-. Estos investigadores demostraron que la palma de la mano tenía mucha importancia en el estudio de enfermedades de origen genético. Y dado el estado poco desarrollado de la Genética en aquella época el análisis dermatoglífico empezó a considerarse como una herramienta muy importante para el diagnóstico precoz de enfermedades genéticas.
Desde entonces se han seguido haciendo importantes investigaciones sobre esta técnica que ha permitido relacionar las líneas de la mano con enfermedades como la leucemia, la enfermedad celíaca, la rubéola, la esquizofrenia, el Alzheimer y el cáncer.
La Dermatoglifia Médica permite diagnosticar algunas enfermedades con la mera observación de la palma de la mano y los que practican esta técnica dicen que el diagnóstico es muy exacto. El doctor Stowens -jefe de la Unidad de Patología del Hospital St. Luke de Nueva York- afirma, por ejemplo, que es capaz de diagnosticar la esquizofrenia y la leucemia sólo a través de las líneas de la mano con un 90 % de exactitud. Y en Alemania el doctor Alexander Rodewald afirma, por su parte, que puede hacer lo mismo con cualquier tipo de enfermedad hereditaria.
Más información en: www.new.euromise.org/english/teachers/richards.html