La Sanidad española financia Jadelle

, un anticonceptivo con numerosos efectos secundarios 

La práctica totalidad de los medios de comunicación españoles acogieron acríticamente a primeros de junio como noticia destacable la aprobación en España de un método anticonceptivo de implantación subcutánea llamado Jadelle que dice ofrecer una eficacia ininterrumpida durante cinco años y que, encima, apareció ya parcialmente financiado por el Sistema Nacional de Salud (el Estado paga el 60% de su coste que es 162 euros). Método que se vendió como especialmente indicado para las mujeres que no pueden tomar estrógenos o tengan contraindicado el DIU y que consiste en dos varillas flexibles de polímero de silicona que se implantan entre seis y ocho centímetros por encima del codo mediante una pequeña incisión con anestesia local que una vez colocadas liberan de forma continuada levonorgestrel, una progesterona que inhibe la ovulación. Según quienes la comercializan su eficacia es similar a una ligadura de trompas y mayor que la de los anticonceptivos orales, basta extraérselo para poder volver a concebir y puede reinstalarse las veces que se desee. Dicen que hasta puede utilizarse durante la lactancia a partir del sexto mes del parto, a diferencia de otros anticonceptivos.
Ahora bien, ¿tiene algún inconveniente el método? Según los médicos que se prestaron a hacer el panegírico del producto muy pocos. El Dr. Javier de la Haya afirmaba sin sonrojarse que el método sólo tiene un “inconveniente”: “el descontrol de la regla”. “Inconveniente” que también destacó María Jesús Cancelo, ginecóloga del hospital universitario de Guadalajara, reconociendo que "el cambio que el anticonceptivo produce en el ciclo menstrual puede ser uno de los motivos que muevan a la paciente a abandonar este sistema".
¿Un sólo “inconveniente”? Estamos de mentiras hasta el gorro. Basta leerse el prospecto del producto para comprobarlo. Una costumbre que no estaría de más que tuvieran muchos periodistas cuando se les informa de un producto nuevo en el ámbito de la salud. Para empezar, el propio prospecto dice que “los ensayos clínicos han demostrado que la eficacia anticonceptiva de los implantes Jadelle disminuye a partir del cuarto año de utilización y, por tanto, deberá considerarse ya su extracción”. ¿A cuento de qué entonces decir que vale para cinco años?
Aunque lo más importante es que el lector sepa los posibles efectos secundarios que el propio prospecto reconoce tener el producto:
Efectos indeseables muy frecuentes (presentes en más del 10% de las usuarias):cefalea, nerviosismo, mareos, náuseas, cambio del patrón menstrual, hemorragias menstruales -frecuentes, irregulares o prolongadas-, manchado intermenstrual, amenorrea, cervicitis, secreción vaginal, prurito genital, dolor pélvico, dolor mamario y aumento de peso.
-Efectos indeseables frecuentes: modificaciones del estado de ánimo, depresión, modificaciones de la libido, migraña, palpitaciones, dolor torácico, hipertensión, venas varicosas, disnea, molestias abdominales, aumento de la bilirrubina sérica total, acné, dermatitis de contacto, alopecia, hipertricosis, exantema, prurito, cambios en la pigmentación, vaginitis, quistes ováricos, nódulos mamarios benignos, secreción mamaria, picor en el lugar de inserción, dolor generalizado, fatiga, dolor de espalda y pérdida de peso.
Asimismo, reconoce quecon escasa frecuencia se ha constatado la formación de ampollas, úlceras y escaras. Y en casos  “muy raros” hepatitis colestásica, ictericia, bilirrubinemia y complicaciones tromboembólicas.
También se advierte que a las usuarias de lentes de contacto que desarrollen cambios de la visión o intolerancia a las mismas se las deberá aconsejar que dejen de utilizarlas durante algún tiempo o definitivamente. El colmo.
¿Entiende usted que este producto lo financie el estado? ¿Entiende usted que los periodistas no hayan advertido de todo esto cuando presentaron el producto?
Nosotros tampoco.