La seguridad de los fármacos no está estudiada en los niños

 

El 95% de los 80 medicamentos más recetados en las consultas infantiles no están expresamente autorizados para menores. Y aún más: el 80% de los fármacos con receta que se venden en las farmacias carecen también de indicaciones pediátricas porque sus efectos jamás se han estudiado en niños. Ante lo que los expertos alegan que “no hay motivo de alarma” porque su seguridad y eficacia nunca son evaluados con estudios previos en este grupo de población para no someterles a riesgos innecesarios.
Sólo que esa afirmación tiene una doble lectura. Porque si bien es verdad que muchos fármacos no han sido testados en ensayos previos también lo es que a pesar de todo se les está dando a niños y, consecuentemente, podría hacerse un seguimiento de las reacciones, tanto positivas como negativas. Y no se hace expresamente. ¿Por qué? Ese hecho impide conocer la efectividad y seguridad de productos que, a fin de cuentas, se les están ya suministrando. Y ello impide hasta establecer las dosis más adecuadas.
Según la Agencia Europea del Medicamento, de los nuevos 120 productos autorizados entre 1995 y 2001 el 58% era potencialmente útil en niños pero más de la mitad no se había estudiado en menores. Al final, sólo 17 de los 70 fármacos aprobados se aprobaron con indicación infantil y otros 15 para usarlos en ciertas edades. En Estados Unidos la situación es similar. De los 341 nuevos productos que se aprobaron entre 1991 y 2001 sólo el 20% contó con autorización pediátrica siendo sólo un 38% de las sustancias las que se habían estudiado en niños.
En los tres últimos años sólo el 10% de los ensayos clínicos llevados a cabo en España correspondía a menores.
La Homeopatía sigue siendo hoy, pues, la mejor terapia para los niños.