La Sociedad Catalana de Neumología alerta de las consecuencias negativas que puede acarrear la publicidad indiscriminada de medicamentos

 

“La información siempre es positiva, la publicidad indiscriminada, al menos en medicina, no tanto”.Quien tal afirma es Joan Ruiz Manzano, presidente de la Sociedad Catalana de Neumología (SOCAP) y jefe clínico del servicio de Neumología del Hospital Germans Trias i Pujol (Badalona-Barcelona), haciendo pública la inquietud que ha provocado entre el colectivo médico de esta especialidad el anuncio de la Comisión Europea respecto a la comunicación directa entre laboratorios y consumidores.
La Unión Europea quiere al parecer cambiar la norma que prohíbe la publicidad de aquellos medicamentos que necesitan receta médica. Y para ello se hará una experiencia piloto que permitirá hacerlo con los fármacos que se utilizan para tratar el sida, la diabetes y al asma. Pues bien, la SOCAP se opone a esta iniciativa.
“Que el paciente sepa todo cuanto atañe a su enfermedad y a lo que necesita tomar no es en sí negativo-explica el doctor Ruiz- pero debemos tener en cuenta que no hablamos de algo inocuo sino de productos que igual que benefician pueden causar un grave daño a la persona”.
“Parece –agregaría-que las autoridades se olvidan de los problemas que representan para nuestra profesión, aun hoy día en demasía, tanto la automedicación como el incumplimiento terapéutico. Y con medidas como la que se anuncia el panorama puede empeorar. El ciudadano debe confiar en su médico y acudir a él siempre que lo necesite. El médico debe -y de hecho lo hace- estar a disposición de su paciente para asegurarle todo aquello que desee saber e informarle de todo lo que médicamente mejor le conviene”.
Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte, sólo decir que el doctor Ruiz tiene toda la razón. Aunque no está de más añadir que también a los médicos habría que hacerles conscientes de que la eficacia de muchos de los fármacos que utilizan es discutible. A buena parte de la clase médica también la han hecho un buen lavado de cerebro algunos laboratorios. Muchos, afortunadamente, empiezan a darse cuenta de ello. Y precisamente por esa razón los laboratorios quieren ir ahora directamente al consumidor: está menos formado y es aún más fácil engatusarle con publicidad.