LA TAPIOCA MATA LAS CÉLULAS CANCEROSAS

 

La genetista Mónica Hughes, en Newcastle, al noreste de Inglaterra, descubrió que la planta Cassava, de la que se extrae la tapioca, produce cianuro naturalmente para evitar ser devorada por los animales. Proceso cianogético que lleva a cabo mediante el desarrollo de un producto llamado linamarín que produce ácido cianhídrico que, a su vez, se descompone mediante la linamarasa, una enzima que también produce la planta. Posteriormente clonó algunos genes responsables de la cianogénesis con objeto de reducir su toxicidad.
Pues bien, ahora, un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (España) ha modificado el gen de la Cassava y lo ha transferido a un retrovirus que ha sido capaz de producir la linamarasa. De este modo, los investigadores madrileños han conseguido erradicar un tumor cerebral de una rata tras una semana de tratamiento mediante pequeñas dosis locales de linamarín, que se ha convertido en cianuro por acción de la linamarasa. El equipo ha descubierto que el cianuro ataca a la célula enferma pero no a las células sanas que hay a su alrededor. También se han realizado pruebas con tejidos humanos que resultan prometedoras.