La UE prohíbe tres insecticidas considerados peligrosos para las abejas

La Unión Europea ha decidido atender las advertencias de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y prohibir a partir de fin de año los tres pesticidas neonicotinoides de uso masivo –la clotianidina, el imidacloprid y el tiametoxam– que han provocado pérdidas de memoria y una gran mortandad entre las abejas al dañar su sistema nervioso. Gravísimo problema porque tres tercios de los alimentos del viejo continente dependen de la polinización y en algunos países ha muerto ya el 50%. En un principio solo se restringió su utilización pero luego se comprobó que además de los cultivos en los que se usaban la contaminación se transmitía al suelo y el agua afectando a flores silvestres y cultivos posteriores. Y aún así solo se ha prohibido su uso “al aire libre” permitiendo que sigan utilizándose en los invernaderos permanentes. Es más, uno de neonicotinoides analizados, el acetamiprid, seguirá comercializándose porque dicen que el riesgo para las abejas es “bajo “.

Bayer, fabricante de imidacloprid y clotianidina, se lo ha tomado muy mal. Y quiere aprovechar que los  agricultores aún creen que es necesario usar las actuales sustancias tóxicas para proteger sus cultivos contra las plagas cuando es incierto. Hay insecticidas naturales inocuos pero la industria los oculta y no permite que se usen.