¡La Unión Europea prohíbe los biberones con bisfenol A!

 

Tres semanas después de que Discovery DSALUD denunciara en portada el peligro del bisfenol A presente en numerosos productos de consumo habitual –lea en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el títuloPotencial peligro de biberones, chupetes, tetinas, botellas y otros productos de uso masivo publicamos en el nº 131- la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (AESA) emitió un comunicado oficial asegurando que “no había ninguna razón para modificar las dosis máximas de bisfenol A que el organismo puede tolerar”. Pues bien, sin que transcurriese siquiera mes y medio de ese comunicado la Unión Europea ha decidido ahora prohibir en su seno la comercialización de todos los biberones de plástico que lo lleven “por sus posibles efectos perjudiciales para la salud de los niños” según reza el nuevo comunicado oficial. Decisión que tomó tras una reunión de su Comité Permanente para la Cadena Alimentaria y la Salud Animal. "Hay estudios –reconoció el Comisario de Salud y Consumo de la Unión Europea, John Dalli- que demuestran que el bisfenol A puede tener efectos negativos en el desarrollo del niño, afectar a su sistema inmune y fomentar la aparición de tumores".
En suma, han tenido que rectificar sobre la marcha dándonos de nuevo la razón. Lo indignante es que van a permitir que se vendan los ya fabricados hasta junio de 2011 para no perjudicar a los fabricantes aunque eso pueda seguir afectando la salud de cientos de miles de bebés.
No se han prohibido sin embargo los plásticos de policarbonato que lo contienen y utiliza la industria en muchos otros productos como chupetes, tetinas, juguetes, botellas de plástico con agua, colas y refrescos, vasos y cubiertos de plástico o envases para guardar comida ni el revestimiento interior de las latas de conserva y las tapas de los potitos infantiles. Sin olvidar que está presente en los discos compactos, los equipos de seguridad y numerosos otros productos sanitarios. Básicamente porque no suelen calentarse y es más difícil que el bisfenol A se desprenda y pase al organismo. La verdad, empero, es que muchos se introducen en los microondas y en los lavavajillas, otros permanecen a veces demasiado tiempo al sol –como las botellas de plástico durante su transporte- y otros están en contacto con los alimentos excesivo tiempo (como las tapas de los potitos y las latas de conserva). La decisión pues es acertada pero a todas luces insuficiente.
Volvemos a sugerírselo a nuestros lectores: no consuman ni utilicen plásticos que contengan bisfenol A. Y si duda de alguno, ¡absténgase de usarlo! Aunque lo más importante es que no se usen jamás objetos de plástico en los microondas.