La Unión Europea quiere comenzar a aplicar el principio de "quien contamina, paga"

 

"Quien contamina, paga". Este es uno de los principios básicos incluido en la política medioambiental de la Unión Europea que, sin embargo, hasta ahora no se había formalizado. Para remediarlo, la Comisión Europea ha presentado una propuesta de directiva sobre responsabilidad medioambiental cuyo fin es tanto prevenir como reparar los daños al entorno. Cubrirá, entre otras cosas, la polución del agua, los daños a la biodiversidad y la contaminación del suelo que provoque un serio perjuicio para la salud humana.
Con esta nueva directiva, los operadores que realicen actividades de riesgo real o potencial para el medioambiente serán responsables de restaurar el daño causado o pagar por la restauración en el caso de que sean otros quienes la lleven a cabo. En este sentido, todos aquellos que dañen la biodiversidad, sea por falta o por negligencia, también estarán en la obligación de pagar por los daños.
Se espera que las normas propuestas supongan un fuerte incentivo para la prevención de cualquier daño al medio ambiente.