La vacuna de la gripe no sirvió para nada

 

En el nº 110 de la revista -correspondiente a noviembre- publicamos una amplísima noticia con el título La vacuna contra la gripe no sólo es ineficaz sino contraproducente en la que entre otras muchas cosas decíamos: Aunque las personas medianamente informadas –es decir, una exigua minoría- saben que la vacuna contra la gripe es ineficaz -e incluso contraproducente- las autoridades sanitarias españolas han vuelto a la carga este otoño para que la gente –especialmente los llamados grupos de riesgo- se vacunen. De hecho muchos políticos, médicos, enfermeras y ancianos ya se han vacunado. Es decir, los grupos sociales normalmente más desinformados. Y eso que hay suficiente información como para no hacerlo. Lo demuestra más allá de cualquier duda que el porcentaje de personas que termina sufriendo la gripe tras vacunarse es prácticamente igual al de los que no se vacunan”.Y añadimos: ”Se acaba de saber, por ejemplo, que en las últimas dos temporadas de vacunación el número de hospitalizaciones y consultas médicas de los niños estadounidenses vacunados de cinco años o menos no disminuyeron en absoluto”. La noticia terminaba así: “Y ahora, si quiere, vacúnese. Y vacune a sus hijos o padres ancianos. Si tiene suerte hasta puede que la vacuna lleve las cepas de los virus que este año nos van a ‘atacar’. Quizás los científicos que las seleccionan hayan comprado esta vez una bola de cristal de más calidad para hacer sus adivinanzas”.
Fuimos, en definitiva, contundentes. Y de nuevo se nos criticó. Pero apenas tres meses después el tiempo nos ha vuelto a dar la razón. A pesar de la enorme cantidad de gente que se vacunó este año –casi todas las calificadas “de riesgo”- España ha sufrido cientos de miles de casos. En algunas regiones –como Madrid- se ha llegado a calificar oficialmente de epidemia. Bueno, pues en lugar de reconocer de una vez la inutilidad de las vacunas de la gripe se ha intentado hacer creer a la población que la mayoría de los casos se dieron en personas no vacunadas. Mintiendo de nuevo. Muchos de los que enfermaron se habían vacunado. Y lo de que en esos casos los síntomas fueron más “suaves”, pura justificación ante el ridículo. Lo de siempre.