La vacuna para la gripe A puede causar el Síndrome de Guillain-Barré

La controvertida vacuna de la gripe A –que se supone combate la cepa H1N1- podría provocar el síndrome de Guillain-Barré, grave enfermedad autoinmune del sistema nervioso periférico que puede llevar a la parálisis y/o a la muerte. Así acaba de constatarlo un estudio –se ha publicado en The Lancet- dirigido por Daniel Salmon -del National Vaccine Program Office de Estados Unidos- tras analizar sus efectos en 23 millones de personas que la recibieron. Se confirma pues la asociación entre la vacuna y la patología. Asimismo constataron que en 77 casos la enfermedad apareció después de tres meses de la vacunación dejando en ridículo a quienes se han dedicado a afirmar durante estos años que los posibles efectos negativos no pueden aparecer después de tanto tiempo. De hecho el mayor número de casos aparece -2,35 veces más- a los 42 días.
El Síndrome de Guillain Barré es una patología autoinmune que empieza como una parálisis ascendente con pérdida de fuerza en los miembros inferiores que posteriormente se extiende a los superiores alcanzando cuello y cara con la consecuente pérdida de los reflejos tendinosos profundos. Estos síntomas pueden aumentar en intensidad hasta que los músculos no pueden utilizarse en absoluto y el paciente queda casi totalmente paralizado. Cuando esto ocurre el trastorno pone en peligro la vida del paciente. De hecho al detectarse cerca de 500 casos de Guillain Barré durante la campaña de vacunación de 1976 en Estados Unidos contra la llamada “gripe porcina” se suspendió la campaña.
Como nuestros lectores recordarán Discovery DSALUD denunció desde el principio que la vacuna de la gripe A era una farsa y tenía claros riesgos para la salud. Dedicamos de hecho al tema decenas de artículos y noticias, los primeros meses en solitario mientras la inmensa mayoría de los medios de comunicación hacían ingenuamente el juego a las multinacionales implicadas en la farsa. Pues bien, este nuevo trabajo –que se ha centrado solo en esa patología aunque hay evidencias de que puede dar lugar a otras muchas- deja en ridículo a quienes negaban tal asociación así como a quienes aún aseguran que las vacunas no pueden provocar patologías después de tanto tiempo de su inoculación. Y abre la puerta evidentemente a que los familiares de las personas afectadas por esas vacunas acudan a los tribunales.