Las estatinas pueden provocar diabetes

Un equipo canadiense de investigadores, tras analizar los datos recopilados en el Ontario Drug Benefict database –base de datos del Instituto de Salud Canadiense- correspondientes a 1,5 millones de personas de más de 66 años que fueron tratadas con estatinas –fluvastatina, lovastatina, pravastatina, simvastatina, atorvastatina y rosuvastatina- ha llegado a la conclusión de que su ingesta incrementa en efecto el riesgo de padecer diabetes. Un 22% en el caso de la atorvastatina, un 18% en el de la rosuvastatina, un 10% en los de la simvastatina y la pravastatina, un 5% en de la fluvastatina y un 1% en el de la lovastatina.
Diabetes… y otras muchas patologías como hemos denunciado numerosas veces. Invitamos a los lectores a leer en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos La injustificable demonización del colesterol, ¿Causan las estatinas recetadas para bajar el colesterol las enfermedades neurodegenerativas? y Las estatinas, además de peligrosas, no sirven para prevenir patologías aparecieron en los números 90, 91 y 131 respectivamente. Y les recordamos que ya en la sección de Noticias del nº 137 explicamos que la inutilidad preventiva de las estatinas había quedado definitivamente confirmada en un nuevo trabajo, esa vez aparecido en Evidence Based Madicine, publicación on line del grupo British Medical Journal. El título del estudio era de por sí suficientemente explicativo: Las estatinas no están asociadas a la disminución de ninguna causa de mortalidad en un entorno de prevención primaria de alto riesgo. Sus autores fueron Bernhard M. Kaess y Ramachandran S. Vasan, investigadores vinculados al mundialmente famoso Estudio Framingham sobre factores de riesgo en las enfermedades cardiovasculares, quienes tras revisar detenidamente el estudio publicado el año anterior en Archives of Internal Medicine con el título Las estatinas y todas las causas de mortalidad en la prevención primaria de alto riesgo. Metaanálisis de 11 ensayos controlados aleatorios en los que participaron 65 229 personas llegaron a la conclusión de que es correcto. Auténtico varapalo para los fabricantes de estatinas porque aquel trabajo echó por tierra su utilidad como fármacos preventivos de accidentes cardiovasculares. Es más, ya entonces se había constatado que el consumo prolongado de estatinas aumenta el riesgo de una larga lista de problemas de salud y enfermedades graves como la diabetes, la esclerosis múltiple, los problemas cognitivos, los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos, el cáncer, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el alzheimer y la insuficiencia cardíaca siendo los más conocidos y evidentes el dolor muscular y la debilidad. Por eso terminamos aquella noticia –y volvemos a hacerlo- denunciando que el hecho de que las estatinas sigan siendo legales y los médicos las receten es un auténtico escándalo.