Las fruterías españolas se internacionalizan y modernizan

 

Fresas con chocolate para tomar en el momento, patatas, cebollas o piñas peladas y cortadas para los que no tienen tiempo en la cocina, packs ya preparados para hacer de forma inmediata -sin tener que preparar los ingredientes- tanto una tarta de manzana como un cocido, dispensadores para hacerse una mezcla personal de muesli en el desayuno… y mucho más. Todo ello con productos naturales sin conservantes ni aditivos. Pura salud, en suma, en forma de frutas, verduras y legumbres frescas –muchas de ellas exóticas y difíciles normalmente de encontrar- ricas en vitaminas, minerales y fibra. Un lujo impensable en España hasta hace poco. Y a un precio similar al de una frutería corriente y más barata -por poner un ejemplo- que la de El Corte Inglés.
Éstas y otras muchas cosas pueden encontrarse desde diciembre pasado en la que aspira a ser la frutería más “moderna” de España y que con el singular nombre deWinky Fruit Company –sus creadores son españoles pero quieren abrir tiendas en varios países- acaba de abrir sus puertas en el nº 4 de la madrileña calle Sandoval, junto a la Glorieta de Bilbao. Nada que ver con la frutería “de toda la vida”.
Es más, se trata de un autoservicio con un entorno acogedor lleno de olores a frutas y verduras recién cortadas que permite disfrutar de la experiencia de elegir personalmente entre una amplísima variedad de productos frescos procedentes de varios países.
¿Que usted quiere comer hoy cocido? Compra un pack en el que ya vienen todos los productos necesarios cortados, pelados y limpios y los echa directamente en la olla. ¿Que prefiere una tortilla de patata o una tarta de manzana? Sin problema. Todo preparado, limpio y ya cortado. Y si no ha cocinado nunca no se preocupe que cada pack viene con la receta correspondiente donde se explica todo de forma sencilla.
¿Qué tiene alguna duda? Se le asesora. ¿Qué necesita por ejemplo saber cómo se toman o preparan alguno de los productos porque jamás los había siquiera visto? Se le explica. O se le entrega escrita la forma de prepararlos. Y es que uno puede encontrarse en este singular establecimiento frutas o verduras tan “corrientes” como la papaya, el mango, la guanabana, los kiwis y los lichis pero también otras como la pitahaya (tanto rosa como amarilla), la okra, la malanga, el rambután, el mangostán, la curuba, el longan, el rocoto o el lemongrass. Hasta puede pedir a diario papillas de frutas recién hechas para su bebé; un lujazo.
Es más, puede comprar la fruta y las verduras enteras… o ya limpias, cortadas, preparadas y envasadas en herméticos botes trasparentes donde lo mismo hay rodajas de cebolla o de patata que los granos ya sueltos de una granada, gajos de naranja, trozos de piña, bolas de melón o sandía, cerezas o fresas con chocolate. Prácticos botes para conservar todo fresco en la nevera o el congelador.
Y no solo eso: en este peculiar establecimiento pueden encontrarse igualmente tanto verduras tamaño mini para una cena de postín como packs, cestas o maletines de frutas o verduras ornadas para regalo e ideales para enviar en vez de flores o bombones a una madre que acaba de dar a luz, a un familiar que se repone en el hospital o a un anciano que se siente solo en el asilo. Porque si usted quiere se lo mandan directamente a ellos. En suma, una iniciativa digna de reseñar que por eso recogemos en estas páginas para conocimiento de nuestros lectores. Ojalá cunda el ejemplo.