Las semillas de uva, muy eficaces en el tratamiento del cáncer

 

Las semillas de uva no sólo inhiben el crecimiento de los tumores colorrectales y reducen rápidamente su tamaño sino que provocan el suicidio o apoptosis de las células cancerosas. Así lo demuestra un nuevo trabajo efectuado en la Universidad de Colorado (Denver, Estados Unidos) que acaba de publicarse en Clinical Cancer Research. Y se ha probado tanto “in vitro” como en ratones. La causa, según los investigadores, es que su ingesta aumenta de forma muy notable la cantidad de una proteína crítica bautizada como Cip1/p21 y una disminución de las proteínas ciclinas y dependientes de kinasas asociadas a ciclinas (CDK) que promueven la división celular. Cabe agregar que este mismo equipo ya había logrado demostrar que el extracto de semilla de uva inhibe el crecimiento del cáncer de piel.
En el experimento “in vitro” los investigadores descubrieron que una dosis elevada de semillas de uva llegaba a aumentar la mencionada Cip1/p21hasta 150 veces en apenas 12 horas. En cuanto al caso de los ratones el volumen de sus tumores se redujo un 44% más que los del grupo de control tras ocho semanas de darles las semillas. ¡Y sin efectos secundarios!
Los investigadores explican que en una célula sana la proteína Cip1/p21 está unida a las ciclinas CDK y ello impide su crecimiento pero cuando los niveles de esa proteína son reducidos o la misma no está activa la célula empieza a reproducirse, es decir, se canceriza.
Y descubrieron otra cosa importante: el extracto de semillas de uva eleva el nivel de Cip1/p21 incluso cuando en las células cancerosas ha dejado de funcionar la conocida proteína p53. Cabe explicar que la p53 es una fosfoproteína formada por 393 aminoácidos que se encuentra en el cromosoma 17 y cuyo gen ha sido bautizado como el "guardián del genoma" porque impide la formación de tumores instando a las células cancerosas a suicidarse; de hecho, se sabe que en la mayoría de los cánceres la p53 ha desaparecido de las células.