Las trombosis en vuelos de larga duración provocan 2.000 muertes al año

 

La muerte por trombosis en vuelos de larga duración afecta a unas 2.000 personas al año. De ahí que algunas compañías aéreas hayan decidido “informar” a sus pasajeros de las “precauciones necesarias” para “prevenir” el problema.
Y entre los consejos dados a los pasajeros para evitar el llamado “síndrome de la clase económica” están no probar el alcohol (en realidad, para evitar que se desinhiban y expresen su enfado), beber mucha agua y dar paseos a lo largo del viaje (como si hubiera espacio para eso).
En Australia 800 personas han demandado ya a las compañías aéreas por haber sufrido una trombosis en un vuelo de varias horas en clase turista a causa del estrecho tamaño de los asientos y la separación con los de delante. Lo singular es que en lugar de resolver el problema y no volver a hacer viajar a la gente como si fueran en una lata de sardinas, pretenden resolver la situación con consejitos. Nos toman por imbéciles.