Los alimentos enriquecidos en omega-3 no son eficaces pero los suplementos sí

El pasado 26 de agosto se publicó en la sección de salud del diario El Mundo un texto titulado El timo de los omega-3 según el cual ni los alimentos enriquecidos con omega-3 ni los suplementos nutricionales que miles de personas consumen diariamente para prevenir el deterioro cognitivo y cardiovascular tienen las propiedades que se les atribuyen pero sí los que se hallan de forma natural en los alimentos. Una aseveración que según el diario se apoya en el trabajo de un grupo de investigadores que durante cinco años siguió a 4.000 personas con una media de 72 años a parte de las cuales se dio un suplemento de omega-3 y a la otra un placebo.

Pues bien, Jose Ramón Llorente, Presidente de la Asociación Española de Nutrición Ortomolecular (SENO), ha hecho llegar a nuestra revista un comunicado en el que explica que el trabajo al que el diario El Mundo hace referencia se publicó en la prestigiosa revista JAMA y es el conocido estudio AREDS2 que se desarrolló durante cinco años con el objetivo de determinar los efectos de la suplementación oral de varios nutrientes en la función cognitiva y solo para valorar su eficacia en pacientes con riesgo de desarrollar Degeneración Macular Asociada a la Edad y no en todos los casos por lo que extrapolar los resultados, para empezar, no es de recibo. 

"Los nutrientes analizados -explica– fueron omega-3, luteína, zeaxantina y diferentes combinaciones de betacaroteno, vitaminas C y E y zinc concluyendo el estudio que no tuvieron efecto significativo en la patología estudiada". Y añade: "Lo que sin embargo no se dice es que esos investigadores trabajaron con dosis demasiado bajas de los ácidos omega-3 EPA-DHA y ello explica de por sí la ineficacia. Además se  pautó la ingesta conjunta de EPA y DHA cuando eso genera un problema de biodisponibilidad ya que compiten por los mismos sustratos enzimáticos y solo el DHA permite revertir posibles daños en la retina al inhibir la apoptosis de sus células. Debió pues habérseles dado solo DHA ya que el EPA hace que la eficacia del primero mengüe. Además se sabe que para sintetizar a partir del DHA resolvinas y neuroprotectinas se necesitan dosis altas; al menos 1 gramo por cada 20 kilos de peso corporal. Luego, ¿cómo va a funcionar si se da una dosis inferior y además con EPA?"

Jose Ramón Llorente añadiría: "Hay multitud de trabajos que demuestran la eficacia a dosis altas del DHA -solo, sin el EPA- en el tratamiento de la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) así como en otras enfermedades oculares y en varias alteraciones cognitivas; entre ellas en la demencia. Uno de ellos muy reciente y llevado a cabo por cierto en España; concretamente en la Clínica Oftalmológica Rahhal de Valencia. Y hay muchos más".

En cuanto a la ineficacia para la salud de los llamados "alimentos enriquecidos" sí está de acuerdo: "Es mera estrategia marketiniana para vender más caro productos que no aportan nada ya que las dosis son muy bajas. Pero eso no justifica la afirmación de que como los alimentos enriquecidos no sirven para nada los suplementos nutricionales tampoco. Esa extrapolación es gratuita e injustificada. La eficacia depende de las dosis y las de los suplementos es muy superior. Éstos funcionan y hay multitud de estudios científicos que lo demuestran. Basta entrar en la web del Instituto Linus Pauling de la Universidad de Oregón (EEUU) para comprobarlo".

"Quisiera terminar diciendo a quienes repiten incasablemente que una persona que come de todo no necesita suplementos -concluye diciendo su comunicado- que eso podía ser cierto hace cien años cuando los campos y alimentos no estaban contaminados con infinidad de tóxicos como acaece hoy (metales pesados, pesticidas, herbicidas, disruptores endocrinos, antibióticos…) y la gente comía y bebía sano en lugar de comida basura, carbohidratos refinados, grasas trans, colas, refrescos y un largo etcétera pero desgraciadamente la ingesta de suplementos es actualmente necesaria en muchos casos".