Los bebés, más conscientes y celosos de lo que se creía 

Una investigación sobre el desarrollo emocional de los niños a lo largo de su primer año de vida -dirigida por el Dr. Ricardo Draghi-Lorenz, de la universidad inglesa de Surrey- indica que los bebés son mucho más conscientes y celosos de lo que se creía. El descubrimiento se presentó durante la International Conference of Infant Studies celebrada recientemente en Brighton (Inglaterra).
Las entrevistas realizadas a los padres permitieron descubrir que la mayoría observaba los primeros síntomas claros de envidia o celos alrededor del séptimo u octavo mes de vida pero algunos ya lo mostraban incluso a los cuatro meses.
“Los videos de los niños demostraron–explicaría el Dr. Draghi-Lorenz- que nada más empezar a controlar los movimientos de su cuerpo ya muestran síntomas de celos; por ejemplo colocándose entre la madre y otra persona, a la que empujan o incluso pegan”.
Para demostrarlo, pidió a las madres de los bebés de cinco meses que mostraran afecto a otro niño delante de su hijo. Bueno, pues antes de cinco minutos más de la mitad de los niños se habían enfadado tanto que lloraban. Reacción que no se produce si la madre hace otra cosa, como hablar con otro adulto.
Este estudio es la primera prueba sistemática de que los bebés pueden tener celos desde muy pequeños.