Los celíacos suelen tener déficits de algunas vitaminas y minerales

Sobre todo de zinc y hierro

La mayoría de los celíacos tiene déficits de algunos micronutrientes esenciales para una buena salud según ha constatado un reciente estudio publicado en Mayo Clinic Proceedings tras evaluar a 309 personas de 46 años de edad media con intolerancia al gluten -196 mujeres y 113 hombres- entre el 1 de enero de 2000 y el 31 de octubre de 2014. El 59,4% tenía déficit de zinc, el 30.8% de ferritina, el 19,7%  de albúmina, el 19% de vitamina D y ya en menor proporción el 6.4% de cobre, el 5,3% de vitamina B12 y el 3,6% de vitamina B9. Déficits que pueden dar lugar en una primera fase a caída de pelo, uñas quebradizas, úlceras bucales, encías sangrantes y mala visión nocturna, entre otros problemas.

Además entre los celíacos el riesgo de desarrollar problemas en las arterias coronarias se duplica y el de contraer cáncer de intestino delgado se cuadruplica. Y si se sigue ingiriendo gluten sin hacer nada pueden aparecer trastornos autoinmunes como la esclerosis múltiple y la diabetes tipo 1 además de anemia, osteoporosis, infertilidad, afecciones neurológicas y otras enfermedades.

El estudio se ha publicado con el título Micronutrient Deficiencies Are Common in Contemporary Celiac Disease Despite Lack of Overt Malabsorption Symptoms (Las deficiencias de micronutrientes son comunes en la enfermedad celíaca contemporánea a pesar de la falta de síntomas de mala absorción manifiesta) y se trata de un trabajo relevante coordinado por el gastroenterólogo y hepatólogo de la Clínica Mayo Adam C. Bledsoe ya que se calcula que hay cuatro más veces celiacos de los diagnosticados y sugiere que podría inferirse la intolerancia al gluten analizando en sangre carencias significativas -sobre todo- de zinc, ferritina, albúmina -es la principal proteína de la sangre y la sintetiza el hígado (entre 11 y 14 gramos diarios)- y vitamina D.

Así que si ingiere usted alimentos con gluten asegúrese sobre todo de que no tiene carencias de zinc, hierro y vitamina D. Especialmente del primero teniendo en cuenta que según el trabajo que comentamos es deficitario nada menos que el 59,4% de los celiacos y se trata de un mineral que interviene en más de 300 reacciones enzimáticas, participa en la estructuración de las proteínas, el ADN, el ARN, los hidratos de carbono, los lípidos y la insulina, cumple un papel fundamental en la expulsión del dióxido de carbono de los pulmones, es necesario para disponer de un sistema inmune fuerte y de un cerebro ágil, colabora en la producción de hormonas y en la división celular, ayuda a controlar el crecimiento, favorece el desarrollo sexual, cicatriza más rápidamente las heridas y actúa contra 40 virus distintos. Y son sólo algunas de sus importantes funciones. Está constatado de hecho que una suplementación con zinc puede mejorar la memoria y potenciar las funciones motoras, cognitivas y psicosociales previniendo incluso el alzheimer y la demencia senil. Es más, ha demostrado ya su utilidad -entre otras muchas dolencias- en casos de alzheimer, demencia senil, déficit de atención e hiperactividad, anorexia nerviosa, cistitis, colitis ulcerativa, enfermedad de Crohn, lupus, psoriasis, diabetes, degeneración macular, cataratas, impotencia, hiperplasia prostática benigna, problemas hipofisiarios y tiroideos, osteoporosis y disfunciones ginecológicas, hepáticas y renales.