Los ácidos grasos omega-6 son saludables

 

Afirmar que los ácidos grasos omega-6 -.presentes sobre todo en aceites vegetales, frutos secos y semillas- pueden perjudicar la salud carece de fundamento científico. Así acaba de manifestarloWilliam S. Harris -director del Centro para la Investigación del Metabolismo y la Nutrición de la Facultad de Medicina Sanford en la Universidad de Dakota del Sur (EEUU) en las Conclusiones de un trabajo que le encargó la Asociación Americana para el Corazón y se acaba de publicar en la edición on line de Circulation.
La posibilidad de que los ácidos grasos omega 6 fueran dañinos surgió cuando se supo que el ácido araquidónico presente en ellos está relacionado con el proceso inflamatorio y se pensó que un consumo excesivo de los mismos podía incrementar los problemas cardiovasculares.
William S. Harris, sin embargo, acaba de poner las cosas en su sitio: "Los ácidos grasos omega-6 elevan tanto los componentes proinflamatorios como antiinflamatorios. Decir que son malos porque producen componentes proinflamatorios es ignorar el hecho de que también elevan los componentes antiinflamatorios". Y es así en el caso de los dos principales ácidos omega-6: el linoleico y el araquidónico. Según Harris deberían ingerirse diariamente entre 12 y 22 gramos de ácidos grasos omega-6 al día (en función de la edad, sexo y nivel de actividad física).
Parece terminar pues una polémica sin sentido que nuestro director, José Antonio Campoy, ya había dado por zanjada mucho antes: cuando publicó su obra La Dieta Definitiva hace seis años. “Las únicas grasas que debemos obtener obligatoriamente con la alimentación son los ácidos grasos omega 3 y omega 6 ya que no los fabrica nuestro organismo –afirma en ella-.Y siguiendo La Dieta Definitivade forma equilibrada tendremos asegurada su presencia”. Agregando algo que pocos expertos tienen en cuenta: “Eso sí, tan negativa es la carencia de ácidos grasos esenciales como su exceso. Ingerirlos en demasía puede causar incluso problemas en el sistema inmunitario. Y el exceso de ácidos grasos omega-3 puede dificultar la absorción de la vitamina E”.