Los médicos británicos piden que se regule la medicina alternativa

 

La medicina alternativa está en auge desde hace 20 años. Tanto que en la actualidad factura más de 270.000 millones de pesetas sólo en Gran Bretaña. Así lo refleja al menos un informe de la Universidad de Exeter que publica The Journal of Alternative and Complementary Therapy.
El informe pone de relieve también la escasez de estudios efectuados sobre la efectividad de las terapias alternativas -tanto de sus beneficios como de sus posibles efectos adversos- y su falta de regulación ya que este tipo de medicina no consta de marco legal en prácticamente ningún país europeo.
Personas de todas las condiciones utilizan este tipo de terapias, uno de cuyos mayores atractivos es su rápido acceso y la variedad de técnicas: acupuntura, osteopatía, reflexología, homeopatía, etc. Según el estudio las enfermedades crónicas son las más tratadas con ellas así como los problemas de espalda, ansiedad, depresión y jaquecas.
El estudio denuncia la falta de rigor de los tratamientos alternativos ya que no se realizan investigaciones ni tests clínicos como los de los laboratorios farmacéuticos a la vez que propone que se regule legalmente su práctica.