Los niños agresivos, candidatos al infarto de adultos

Los niños agresivos tienen más posibilidades de padecer problemas coronarios cuando alcanzan la madurez.
Y es que las reacciones hostiles favorecen la aparición del llamado síndrome metabólico, una combinación de obesidad, dificultades para absorber la insulina y elevada tensión arterial que precede a la aparición de ciertas enfermedades cardiacas. Así se desprende al menos de una investigación efectuada en las universidades de Pittsburg (Pensilvania) y Helsinki (Finlandia), y publicada en Psychology” con 134 jóvenes de entre 8 y 17 años. Según sus autores, los jóvenes más hostiles son tres veces más propensos a padecer del corazón que el resto de sus compañeros cuando son adultos. Y se basan fundamentalmente para afirmarlo en que daban mayores muestras de obesidad, altos niveles de colesterol 'malo' y dificultades para absorber la insulina. La psicóloga Kristen Salomón -de la Universidad de Florida- asegura que tanto las enfermedades cardiovasculares como la hostilidad son procesos que comienzan en las primeras etapas de la vida.