Los pacientes prefieren médicos sin barba y pulcramente vestidos

 

La idea de que el buen médico debe llevar barba como Sigmund Freud pasó a la historia según se desprende de los resultados de un sondeo realizado por expertos del Colegio Real de Psicología de Gran Bretaña. Los pacientes se decantan más por el aspecto pulcro y elegante -a poder ser sin bata blanca- y con un distintivo o placa que porte el nombre de la persona que les atiende. Por el contrario, encontrarse frente a un especialista con vello facial causa en muchas ocasiones sensación de falta de higiene o limpieza.
“A los pacientes no les gustan las barbas. Los barbudos provocan los comentarios y opiniones más fuertes entre los encuestados como, por ejemplo, que son doctores con pinta de sucios y también que son unos engreídos”,aseguró uno de los autores del estudio, el psicólogo Francis Keaney, durante una reciente conferencia celebrada en Edimburgo.